Dignidad humana

28.2.06

César Vidal defiende la vida

EDITORIAL CÉSAR VIDAL, PROGRAMA “LA LINTERNA” 17- 02-2006-02-21
Muy buenas noches y muy bienvenidos a esta nueva edición de la linterna.
Hoy viernes 17 de febrero del 2006 festividad de San Benedicto.
Corría el año 1933 cuando “Madeleine Kent”, una británica que vivía en Alemania, se refirió a la dificultad de conocer cuáles eran los objetivos reales del partido nacional socialista. La razón fundamental para esa circunstancia radicaba en el uso del lenguaje de los nacional-socialistas alemanes.
La Señora Kent escribió al respecto: su vocabulario está engrasado con eufemismos que sirven a un triple propósito: engañar a la gente de mente sencilla, tanto en el interior del país como en el extranjero; añaden el insulto a los perjuicios que causan a los perseguidos y complacen la muerte de esclavos de las masas.
En los años siguientes Madelaine Kent asistiría con horror a la manera en que esa mezcla de eufemismos, de manipulación, de agresiones verbales y de engaño mediático se encauzaba para justificar, primero, las leyes eugenésicas del tercer reich, después la legalización de la eutanasia y finalmente la persecución abierta de los judíos.
Y sin embargo, quién hubiera podido imaginar todo aquello cuando los nacional-socialistas alemanes tan sólo prometían que los niños nacerían más sanos y más fuertes, que el abandono del tabaco mejoraría el estado de la piel de las mujeres o que la salud de la población alcanzaría cotas nunca imaginadas gracias a la manipulación de fetos de acuerdo con criterios que se presentaban como científicos. La verdad es que fueron muy pocos, incluso entre sus futuras víctimas.
Ayer, mientras los medios de comunicación se entregaban a las especulaciones más diversas sobre la proximidad de un cercano anuncio de tregua por parte de la banda terrorista ETA, tenía lugar en el Congreso un acontecimiento de enorme trascendencia, nos referimos a la aprobación de la Ley de Fecundación Asistida.
De acuerdo con la propaganda mediática favorables a esta Ley y con las declaraciones del gobierno socialista y sus aliados parlamentarios nos encontraríamos ante un paso de progreso que facilitaría a las parejas con hijos enfermos, el tratamiento de esas dolencias a partir de otros embriones de hermanos.
Lamentablemente, la realidad es muy distinta y la gravedad de este paso legislativo, que sólo contó con una moderada y tibia oposición por parte del Partido Popular, puede comprenderse si tenemos en cuenta algunos aspectos del texto general aprobado. Sin ánimo de ser exhaustivo se trata de los siguientes:
La nueva Ley elimina cualquier límite a la fecundación de embriones que luego serán utilizados y para ocultar este hecho se usa un término no científico como es el de pre-embrión.
La nueva Ley permite la selección genética de embriones, es decir, se llevará a cabo la fecundación in vitro de varios embriones, a continuación se procederá a extraer células de todos ellos y a proceder a su análisis y aquellos embriones (vidas humanas a fin de cuentas) que contengan el gen de la enfermedad serán rechazados.
La nueva Ley permite que los denominados embriones sobrantes puedan ser donados para realizar experimentos científicos con ellos.
La nueva Ley permite, sí mismo, la generalización de los experimentos con embriones sin necesidad de que, como hasta ahora, estén congelados. En otras palabras, legaliza e impulsa la experimentación con seres humanos.
La nueva Ley permite, por lo tanto, la eliminación de embriones de seres humanos simplemente porque en ellos existe un gen enfermo o incluso siendo totalmente sanos porque se ha decidido no utilizarlos.
La nueva Ley, que no incluye la clonación reproductiva, deja sin embargo la puerta abierta a la clonación de seres humanos con fines, denominados, terapéuticos.
Para colmo, la reforma, a pesar de sus graves consecuencias, ni siquiera garantiza que sirva de nada. De hecho, no se ha demostrado jamás que las células embrionarias, a diferencia de las adultas, posean ninguna utilidad para la curación de enfermedades y...
La nueva Ley, a fin de cuentas, carece de justificación médica, va a favorecer un jugoso negocio para algunas clínicas privadas e implica un gravísimo desprecio hacia la vida y la dignidad humana.
La idea sobre que alguien pueda concebir criaturas serán desechadas si no responden a lo esperado, la idea de que esas criaturas puedan incluso ser donadas para experimentos de carácter médico, la idea de que todo ello constituye un negocio lucrativo para ciertos establecimientos clínicos y la idea de que es “progresista” un proceso en que el embrión es deshumanizado y convertido en algo semejante a un grano o un pólipo seguramente no choca con ciertas mentalidades.
Sin embargo, para aquellos que creen que la vida humana es algo digno, para aquellos que consideran que debe ser defendida y protegida desde el mismo momento de su aparición, para aquellos que defienden que nunca puede ser material para quien haga negocios, para aquellos que afirman que bajo ningún concepto puede ser objeto de experimentos, para todos ellos, una ley como la que fue aprobada ayer no es sino un fruto más del árbol de la disolución moral.
Se trata de esa disolución moral que considera un avance del progreso que el año pasado se produjeran 80.000 abortos en España, se trata de esa disolución moral que considera un avance del progreso la eutanasia, se trata de esa disolución moral que considera un avance del progreso aniquilar la familia, se trata de esa disolución moral que considera también un avance del progreso sentarse con asesinos para pactar su pronta excarcelación.
Y es que enredados en las jugadas de regate corto de la política, quizá estemos pasando por alto un hecho de enorme gravedad, el que nuestra nación se enfrenta a desafíos que van más allá de la política de partidos y de los programas electorales, porque en definitiva constituyen importantes cuestiones morales y en esa batalla moral, triste es decirlo, el gobierno que preside D.José Luís Rodríguez Zapatero y sus aliados políticos, se encuentran en el bando opuesto de aquellos que aman la libertad, de aquellos que creen en la dignidad del ser humano desde el momento de su concepción y de aquellos que consideran que la vida no puede ser objeto de transacciones, ni experimentos, sino que ha de ser respetada y defendida.

Aborto en EEUU: Empieza la cuenta atrás

23.2.06

Prevención infarto cerebral

TRES SIMPLES PREGUNTAS PARA SABER CÓMO RECONOCER UN INFARTO CEREBRAL- Salva una vida.
Esto puede ser útil: Durante una barbacoa una amiga tropezó y cayó al suelo suavemente. Ella aseguró a los presentes que estaba bien (los que se ofrecieron llamar alSamur) y que había tropezado con un ladrillo a causa de sus zapatos nuevos.Sus amigos la ayudaron a levantarse y le trajeron un nuevo plato de comida-mientras ella parecía algo mareada-, intentó disfrutar de la reunión durante el resto de la tarde. Más tarde el marido llamó a sus amigos para decirlesque su mujer había sido llevada al hospital - (a las 6:00 pm, ella fallecía). Había sufrido un infarto cerebral durante la barbacoa. Si su esposo y amigos hubiesen sabido cómo reconocer un infarto cerebral, quizás ella estaría hoy con nosotros. Sólo lleva un minuto leer esto. Reconocer un infarto cerebral: Un neurólogo afirma que si le llaman dentro de las primeras 3 horas, puede revertir los efectos de un infarto cerebral totalmente. Afirma que el truco consiste en reconocerlo, diagnosticarlo y ocuparse del pacientedentro de las primeras tres horas. RECONOCER UN INFARTO CEREBRAL Recuerda los "3" Pasos. A veces los síntomas de un infarto cerebral son difíciles de identificar. Desafortunadamente, la falta de conocimientos puede resultar fatal. Lavíctima del infarto puede sufrir daños cerebrales si la gente que la asiste no consigue reconocer los síntomas del infarto cerebral. Actualmente los doctores han establecido una regla para reconocerlomediante tres simples preguntas:1. *Pide al afectado/a que SONRÍA. 2. *Pide al afectado/ a que LEVANTE AMBOS BRAZOS.3. *Pide a la persona QUE PRONUNCIE UNA SIMPLE FRASE (Coherente) (porejemplo . . . Hoy es un día soleado) Si él o ella tiene dificultad concualquiera de estas tres pruebas, llama inmediatamente al 112 y describelos síntomas.Después de descubrir que un grupo de voluntarios no médicos pueden
identificar debilidad facial, debilidad en brazos y debilidad en el habla,los investigadores apelan al público en general para que aprenda estas tres preguntas.La mayor divulgación de este test puede facilitar un rápido diagnóstico y tratamiento del infarto cerebral y evitar daños cerebrales.Un cardiólogo dice que si cada uno que recibe este email lo reenvía a 10 personas al menos una vida puede ser salvada. SEA AMIGO Y COMPARTA ESTE ARTÍCULO CON EL MÁXIMO DE AMIGOS POSIBLE, podría salvar sus vidas.

25 de Febrero: Manifestación en Apoyo a las Víctimas del Terrorismo

Madrid, 25.II, 17,30: Desde la República Argentina hasta Colón, por Serrano.

22.2.06

Lo público, lo privado, lo estatal y lo democrático

Hoy los españoles tendemos a identificar –al menos en la enseñanza y en la empresa- lo público con lo estatal. Lo privado se ve como contrastado a público y lo democrático como lo mayoritario –en teoría-. Existen ideas liberales distintas que consideran que donde pisa el Estado no crece la hierba; pero para tranquilidad de estos liberales el Estado quizás les ayude no poco cuando llegue la hora de su batacazo; o no. Tal vez las cosas se podían pensar desde otro punto de vista: el de las personas. La iniciativa privada, no sólo la estatal, puede ser un muy útil servicio público: los ejemplos son numerosos. Si los que representan el Estado entendieran esto harían avanzar la democracia a alta velocidad porque los ciudadanos, bajo las reglas de un estado de derecho, pasarían a ser los verdaderos protagonistas de la cosa pública. El único requisito para esta política es no tener miedo a que las personas concretas potencien sus capacidades y su libertad, una libertad socialmente responsable.
José Ignacio Moreno Iturralde

Homofobia y Antropofobia

Las burlas, críticas y vejaciones de las que han sido objeto muchos homosexuales a lo largo de la historia merecen justamente que se condenen con el título de homofobia o discriminación al homosexual. Pero otra cosa muy distinta es decir que quien afirma la realidad del matrimonio como algo esencialmente distinto a una unión de homosexuales es homófobo. Esa acusación, por mucho que la sostenga el actual Parlamento de Europa, es totalmente injusta. Parece que existe una opinión numerosa que dice: ¿Qué más da que la unión entre homosexuales se llame matrimonio?...¿Acaso te impiden a ti casarte con una mujer? Desde luego siempre hay que ser agradecidos pero es vital –nunca mejor dicho- recuperar el sentido común. Si se afirma que una unión de homosexuales es matrimonio, como lo ha hecho legalmente el actual gobierno español, no sólo se va contra el sentido de la palabra –esencialmente unida al término madre- sino que se violenta la realidad biológica y generativa de los seres humanos, quienes por nauraleza son hombres o mujeres. La confusión de cultura y de conducta que se está ofreciendo a las nuevas generaciones, cada vez menos numerosas en occidente, ya supone y va a suponer una crisis de identidad sobre la propia personalidad y sobre la realidad inmediata familiar de incalculables consecuencias. Esta embestida contra la naturaleza humana es de tal calibre que merece ser catalogada con la palabra antropofobia: discriminación y repulsa al ser humano y a su naturaleza sexuada.

José Ignacio Moreno Iturralde

Agrupación de Antiguos alumnos de Tajamar


Querido Antiguo Alumno:

Uno de los objetivos de la Agrupación es que ésta sea un ente vivo. Vuestras aportaciones, sugerencias, etc.. nos ayudan a cumplir ese objetivo..
Últimamente estamos poniendo empeño en tener una comunicación más frecuente mediante el correo electrónico y la Web.
Pedimos tu ayuda para que este medio, el correo electrónico, llegue a mas gente. Si tienes direcciones de correos electrónicos de antiguos alumnos y consideras que lo aprobarían, no dudes en enviarnos esas direcciones con el nombre y apellidos de la persona,
Agradecemos tu ayuda por adelantado.

David Rodríguez Nieto
Tel. 91 757 18 13
De Lunes a Viernes de 18 a 21 horas
http://www.tajamar.net/aa

Entrevista a Mons. Juan Antonio Reig Pla sobre la nueva ley de reproducción asistida

19.2.06

ONG para el Desarrollo "Zerca y Lejos"

18.2.06

Ideas sobre la dignidad humana

La dignidad y el embrión humano

Un embrión humano es un ser humano porque es y porque pertenece a la especie humana. Respecto a esto ocurre lo mismo con un feto humano, un niño, un joven o un anciano. Todas son vidas humanas; aunque el embrión –con su código genético propio- aún no haya anidado en el útero o pueda dividirse en gemelos de modo análogo a como de un árbol puede salir otro a partir de una rama. Si se desprotege la dignidad del ser humano en ciertas etapas de su vida...¿Dónde se apoya la dignidad humana? Parece que habría que decir entonces que la dignidad humana sólo existe para ciertos periodos de la vida, dejando de ser un principio incondicionado. Caben hacerse estas preguntas: ¿Es cada estado quien establece dichos periodos vitales?...¿Acaso es la dignidad humana algo concedido o negado por el estado?... Si fueran los estados la última instancia de la dignidad humana, este concepto sería algo totalmente arbitrario y circunstancial; no el pilar del Estado de derecho al que se adscribe todo país civilizado. Detrás de los que defienden que embriones y fetos humanos pueden ser tratados como cosas aparece una concepción utilitarista de la dignidad humana. Un caso singular es el de la clonación, sean sus fines terapéuticos o reproductivos. El ser humano ya no es fruto del amor personal sino de la utilidad, de la producción, de la industria. Frente a esto la dignidad tiene que ser un principio inalienable que exija el respeto de toda vida humana, aunque sea muy pequeña. La dignidad afirma la vida; nunca puede utilizarla. Por este motivo, y por su disfraz aséptico de ciencia y progreso, la nueva ley española que permite la fabricación, la clonación terapéutica, el uso y el comercio de embriones es un ataque frontal a la dignidad del ser humano y al pilar del Estado de derecho; porque no hay derecho -desde cualquier sistema de valores digno- a reducir al ser humano a un objeto de mercadería. No se puede aceptar pasivamente esta ley si queremos vivir con dignidad. La democracia tiene mecanismos dignos y pacíficos para ofrecer el tipo de respuesta que cada uno considere más conveniente.

José Ignacio Moreno Iturralde






Asombrosas palabras de Simancas en cuestión educativa

El señor Simancas ha hablado recientemente en contra de centros de enseñanza concertados donde se “segregan” a chicos y chicas. Valorando su afán de equidad quisiera hacer ver al citado político el alcance de sus palabras. Simancas está diciendo, probablemente sin pretenderlo, que son los padres de esos chicos los “segregadores” de sus hijos y de sus hijas, puesto que son los padres los que eligen colegio. No sé si el señor Simancas tiene hijos pero podría plantearse cómo interpretaría que una autoridad política discriminara la forma de enseñanza que él considera mejor para sus chavales.

José Ignacio Moreno Iturralde

Las autoridades chinas tratan de evitar que se practiquen en esos países abortos selectivos de niñas

Provida-Press
An Jian, subdirector de la Comisión Legislativa de la Asamblea
Nacional Popular (ANP), declaró al diario China Daily que se revisarán las
leyes para incluir penas de prisión de hasta 3 años para quienes practiquen
abortos selectivos "cuando no sea objetivo médico".
Las autoridades quieren evitar así el enorme desequilibrio que existe
en la nación, con muchos más niños que niñas, provocado por la política del hijo único y por los abortos forzados llevados a cabo en muchas zonas del país durante décadas, todo lo cual puede "amenazar la estructura de la
población china", según palabras de sus propias autoridades, que se
enfrentan a un grave desequilibrio de sexos en la población. En todo caso,
esta revisión legal no busca una mayor protección de la vida de los no
nacidos, sino simplemente evitar que haya muchos más niños que niñas.
Esta política china de no permitir a los padres tener más de un hijo,
unido a que la población en general prefiera un niño a una niña, política que se viene aplicando desde los años 80, ha llevado a que por cada 100 niñas nazcan en este momento en china 119 niños (Análisis Digital, 27-XII-2005).
Algo parecido ocurre en la India. Un reciente estudio publicado en
The Lancet, que incluye 134000 nacimientos evaluados en 1997, en una
población de 6.000.000 de habitantes, pone de manifiesto que en ese país se terminó con la vida de entre 590.000 y 740.000 niñas por medio del aborto. Datos de 2001 indican que por cada 1000 niños que nacen en la India, sólo nacen 933 niñas. Este desequilibrio aún es mayor cuando se trata del segundo hijo, pues ahí la proporción fue de 759 niñas por 1000 niños.

Fecundación artificial: de medicina a industria

El Proyecto del gobierno español permite la experimentación con embriones

"Unos embrioncitos de nada"

Por JUAN MANUEL DE PRADA (ABC , 18.II.06)
MIENTRAS ocupan el debate público asuntos más estrepitosos (y triviales), se aprueba en el Congreso un proyecto de ley de reproducción asistida que ampara, bajo coartadas terapéuticas, la eugenesia y la clonación. Como no podía ocurrir de otra manera en una época desarmada moralmente, la ciencia se erige aquí en instancia suprema e inapelable: «Todo lo que se sabe hacer, se puede hacer», parece ser el lema. Esta mitificación de la ciencia como fuerza salvífica no ha mostrado reparos siquiera en pisotear la dignidad de la vida humana; de este modo, se ha llegado a aceptar la posibilidad execrable de «fabricar» vidas, servirse de ellas como material de experimentación y después destruirlas. Aprovechándose de la ingenuidad o la desesperación de mucha gente que se deja embaucar con falsas esperanzas, la propaganda justifica la perversidad de la clonación terapéutica pregonando que permitirá sanar enfermedades hoy incurables. Y con esta expectativa (que no es sino coartada que se sirve del sufrimiento ajeno), se convierte la vida humana en un producto de laboratorio y se destruyen alegremente unos embrioncitos de nada para extraerles células o tejidos, como si fueran proveedores de piezas de recambio.Nunca hubiéramos llegado a estos extremos de depauperación ética si previamente no se hubiese impuesto una consideración meramente funcional de la vida. Tratamos a nuestros semejantes como cosas de las que es posible disponer, extraer una utilidad.
Si este puro utilitarismo se ha instalado en nuestra existencia cotidiana, ¿cómo puede sorprendernos que desde una instancia legislativa se establezca la posibilidad de declarar a unos embrioncitos de nada vidas prescindibles e intrascendentes, sólo considerables por la utilidad médica que nos pueden reportar? Previamente, por supuesto, se ha negado la singularidad específica de cada vida humana; al desaparecer esa característica que la hace valiosa e insustituible, la vida humana queda despojada de dignidad. Se me opondrá que un embrión carece de personalidad o condición humana; yo más bien pienso que esa condición, inscrita en sus genes, está latente, se ha empezado a gestar para realizarse plenamente en un estadio futuro. Y puesto que la condición humana anida en ese puñado de células, organizadas con el fin de convertirse en persona, no tenemos derecho a tratar al embrión como si fuese una cosa; no tenemos derecho a poseerlo, usarlo y destruirlo. En su aparente insignificancia se condensa toda la potencialidad de una vida futura, tan plena como la nuestra.
No pensemos que esta concepción puramente utilitaria de la vida no nos pasará, a la larga, factura. Al negar los conceptos más elementales sobre los que se sustenta la dignidad humana, estamos infligiéndonos un daño sin reparación posible. Por supuesto, podemos alegar coartadas pretendidamente altruistas para justificar ese ataque a la dignidad humana; pero las acciones moralmente erróneas, aunque puedan parecer útiles en un principio, aunque reporten beneficios inmediatos, acaban arrastrándonos inexorablemente a la ruina. La dignidad de la vida no puede estar impunemente sometida al egoísmo de cada cual, a las ansias de curación de cada cual, mucho menos al humanitarismo discrecional del Estado. La violación de esta dignidad humana, ya lo sabemos, prefigura el totalitarismo. No creo que haga falta recordar aquel sueño eugenésico concebido por Hitler. La clonación terapéutica, bajo su disfraz humanitario, postula también, no nos engañemos, un mundo de superhombres donde los débiles, los enfermos y, en general, todos aquellas vidas que no resulten «útiles» carecen automáticamente de valor. ¿Por qué no empezar cargándonos -se dirán los apóstoles de ese «mundo feliz»- unos embrioncitos de nada?

Admisiones de Infantil en el colegio madrileño Tajamar

Australia: ejemplar testimonio

Excelente trabajo escolar sobre el aborto

Un experto habla sobre el aborto

Diario de Badajoz, 7.II.2006
ALFONSO CALLEJO

YO he depositado varias veces mi mano curiosa (una mano abierta y acaparadora anhelante de percibir sensaciones en todas las yemas de los dedos), activados al máximo los sensores epidémicos del tacto como las ventosas de un pulpo joven y vigoroso que se adhieren sin embargo suave y cautelarmente a una presa nueva para no perder detalle y captar al unísono el impulso fugaz de un movimiento desconocido. Sí, yo he puesto más de una vez esa mano encubridora en un vientre sugerente y palpitante, y he sido partícipe de sensaciones soterradas, casi telúricas, impresiones compartidas, y he contemplado al mismo tiempo una mirada húmeda siempre acompañada de una sonrisa cómplice. Y no satisfecho, con la tozudez errática de un fonendo en manos de sanitario principiante, he arrimado mi oído a ese abdomen caliente henchido de misteriosos impulsos, entrecerrando los ojos para mejor percibir el lejano latido intrauterino que reafirme la existencia cierta de una vida nueva, metamorfosis mágica todavía amniótica, en la que yo tuve algo que ver... Tengo dos hijos, alguno de ellos finalizando sus estudios universitarios (precisamente Biología), y por mucho tiempo que pase, sé que jamás experimentaremos una sensación comparable a aquellos momentos de juventud en los que en pareja nos sentimos creadores, inseguros e importantes a un tiempo, sintiéndonos privilegiados por el don impensable y secretamente inmerecido de generar nuevas vidas, asumiendo con extraña naturalidad que con aquello se derrumbaban definitivamente los placenteros y desprendidos castillos de la adolescencia. La palabra responsabilidad irrumpió con toda su severa carga, pero en buena armonía con los últimos coletazos de una etapa fácil y lúdica que se desdibujaba sin traumas.
Quisiera unirme con esta sincera remembranza a las manifestaciones y opiniones que cada vez con mayor insistencia aparecen en los medios de comunicación con relación al aborto y los «embarazos no deseados», expresión que despojada de sus comillas ha tomado carta de naturaleza en la vida cotidiana, asumiéndose que la irrupción de un nuevo ser humano es en muchas ocasiones parte de una nefasta estadística que hay que reducir con programas específicos, como si de accidentes de tráfico se tratara, con la diferencia sutil de que la interrupción de todos esos embarazos supone un aumento sustancial y aberrante de muertes. Alguien ha dicho con acierto que determinadas leyes medioambientales protegen más adecuadamente y con mayores sanciones y penas a un huevo de alcaraván que a un feto humano. Sencillamente, se ha banalizado hasta extremos insospechados la evitación de nuevas e incipientes vidas humanas dando mayor peso a criterios discutibles que aluden a circunstancias de embarazo o determinadas semanas de gestación. Es cierto que hay una ley que regula la interrupción del embarazo despenalizando el aborto en casos extremos y graves, pero no un control que persiga su incumplimiento sistemático universalizando mecánicamente para todos los abortos legales el tercer supuesto de «grave peligro para la salud física o psíquica de la madre» que sólo requiere la firma de un formulario por parte de un facultativo perteneciente a una clínica montada para ganar dinero (otras clínicas también producen dinero, pero salvan vidas). Estamos, como integrantes de esa sociedad occidental y avanzada técnicamente en muchos aspectos, ante un importante déficit ético que no se corresponde con esos supuestos avances y cuyos orígenes sería preciso analizar -ya otros lo han hecho con éxito- en un espacio muy superior al de este modesto artículo, donde también tendría inevitablemente cabida la investigación con células embrionarias, éstas «deseadas» por la ciencia, que mantienen congelados cientos de miles de embriones con su dotación gética completa como langostinos en espera de Navidad, pero con el mismo destino mortífero que las «no deseadas»: un cubo de basura para residuos orgánicos. Si es cierto -y nadie lo pone en duda- que en España y en el mundo occidental hay más abortos que nacimientos, es que han fallado estrepitosamente todos esos programas de información y prevención destinados a la población juvenil. Y no me refiero expresamente a la efectividad de los artilugios anticonceptivos (de los que hablé en un anterior batiscafo titulado 'Jodelle'), sino más bien a aspectos educacionales y formativos, de mayor y perdurable calado moral y en los que, independientemente de la opinión del Papa sobre el preservativo, se deberían cargar las tintas en poner los medios para conseguir esa convivencia responsable de la que adolecen hoy nuestros jóvenes, en la que el sexo dejara de ser una finalidad inexcusable. Sé que es complicado, habría que cambiar la estética, los modelos... y los estados de opinión, Aunque en un contexto diferente, hay que erradicar la sentencia de Millán Astray («viva la muerte, muera la inteligencia»). Y esto llevará tiempo, tal vez una generación más, hasta volver a situar manos anhelantes sobre vientres jóvenes y trémulos, orgullosos de futuro cierto.

Interesante web sobre Biojurídica

Los cordones umbilicales, alternativa ética a la experimentación con embriones

La Razón, 15.II.06
En la actualidad hay 200.000 unidades congeladas en el mundo para curar enfermedades.
Sara Martín
El uso terapéutico de células madres obtenidas de la sangre del cordón umbilical puede ser una técnica que salve miles de vidas en el futuro. Hoy por hoy, es la única fórmula que sirve para el tratamiento de enfermedades malignas y no malignas de la sangre, metabólicas e inmunológicas sin costes éticos. Así lo explica Justo Aznar, jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital La Fe de Valencia, en una entrevista concedida a la agencia Veritas. El médico subraya que «se está explorando la posibilidad de que puedan ser también usadas para la regeneración de tejidos» aunque, reconoce, aún no se sabe «si el número de células existentes en el cordón umbilical será suficiente». Grandes, grandísimas ventajas. «El cordón umbilical constituye una fuente de células fácilmente obtenible, además de que pueden ser conseguidas sin ningún riesgo para la salud de la madre o del hijo», argumenta Aznar. Entre otras ventajas, el médico destaca también que la sangre obtenida tiene menos posibilidades de transmitir enfermedades infecciosas que la obtenida de células madre adultas. El presidente de Provida Valencia recalca que, hasta el momento, las células madre de cordón umbilical no han producido tumores después de trasplantadas, como ha ocurrido con las células madre embrionarias humanas. «Además, la posibilidad de rechazo después del trasplante es menor que con otro tipo de células madre», continúa. Por si fuera poco, «al ser menos inmunógenas hay más probabilidad de encontrar un donante con células compatibles con las del paciente». Pero las ventajas no acaban aquí: «Las células madre de cordón umbilical son fácilmente manipulables, existiendo un riesgo menor de que se produzcan alteraciones», advierte Aznar.
En el otro lado, «el principal inconveniente es el escaso número de células madre que contiene cada cordón umbilical», aunque las nuevas técnicas para multiplicar las células obtenidas de un cordón umbilical podrían hacer desaparecer en el futuro esta dificultad. «Por otra parte, por el momento no se conoce si, tras realizar trasplantes de estas células a recién nacidos, podrían tener problemas de salud cuando sean adultos, o si se pueden transmitir anomalías genéticas». Por último, advierte de que, por el momento, «la calidad de las muestras conservadas en los bancos públicos no es similar, por lo que urge emitir normas reguladoras que garanticen la calidad técnica del material crioconservado». Ciencia para el futuro. En cifras, la esperanza crece año a año. Hasta el 2006, en todo el mundo se han realizado alrededor de seis mil trasplantes de células madre de cordón umbilical con una probabilidad de éxito de hasta un 80 por ciento. Actualmente, en el mundo hay conservados unos 200.000 cordones umbilicales, de ellos unos 20.000 en España. Pero se estima que en cinco años las existencias mundiales se multiplicarán por tres, y nada menos que la tercera parte del material estará crioconservado en España: «Quiero destacar que somos el segundo país del mundo en número de cordones almacenados». «Dado que su obtención no conlleva ningún peligro, en un futuro se podrán ir consiguiendo gran número de cordones umbilicales para la constitución de grandes bancos de células. No hay más que tener en cuenta que solamente en España nacen alrededor de 450.000 niños al año, todos ellos potenciales donantes de cordón umbilical», concluye.

16.2.06

El Parlamento español aprueba una ley por la que los embriones humanos pasan a ser objetos de producción mercantil

Los seres humanos nos distinguimos de las demás especies animales porla autoconciencia y por la libertad con la que forjamos, cada uno, una biografía. Cualquier persona sin prejuicios y abierta a la realidad seda cuenta de que existe una estrecha relación entre el embrión humano y un hombre desarrollado. Por esto considero que cualquier paíscivilizado debería de establecer un marco jurídico de protección y respeto hacia los embriones humanos. La ley que ha aprobado, el 16 de febrero de 2006, el Parlamento español permite la creación de embriones para exclusivo uso de investigación, así como sulibre comercio. El embrión humano pasa a ser considerado estrictamentecomo un objeto de producción mercantil. Considero que se trataliteralmente de una barbaridad, al margen de cualquier religión o increencia. Los que han votado a favor de una ley que altera la comprensión de nuestra especie son responsables ante las civilizaciones y ante Dios de las consecuencias de esta decisión mutiladora de la vida de millares de embriones humanos.
José Ignacio Moreno Iturralde.

15.2.06

EEUU: Más de cienmil marchan por la vida, sobre todo jóvenes

María de las Nieves Freira

La Marcha por la Vida que tuvo lugar el pasado 23 de enero del 2006 en Washington, DC fue la prueba viva de que el Señor no nos abandona y que el Espíritu Santo sigue suscitando en el mundo y en la Iglesia los carismas necesarios para cada tiempo.

100.000 personas, jóvenes y ancianos, blancos y negros, católicos, protestantes, ortodoxos y gente de buena voluntad, laicos y religiosos, respondieron a la convocatoria y se dieron cita en Washington, DC, para celebrar la vida y marchar frente al Capitolio, manifestando “justicia para todos, nacidos y no nacidos”.

Después de haber repasado en días previos la historia de EEUU a través de los distintos memoriales que adornan la hermosa ciudad, tuve la sensación de ser parte de un paso histórico: tras numerosas luchas, primero para abolir la esclavitud, luego para admitir el voto femenino, más adelante por los derechos civiles, hoy, desde distintos puntos del país, surge el clamor por acabar con una decisión del Tribunal Supremo que en 33 años ha llevado a la muerte a 46 millones de inocentes.

Para una uruguaya acostumbrada a que las personas provida son los “nuevos leprosos de estos tiempos”, ver cómo el carisma provida ha prendido en EEUU y sobre todo entre los jóvenes, es un canto de esperanza.

Fue conmovedor escuchar el testimonio de mujeres que han sufrido un aborto y sus dolorosas consecuencias, y han decidido elevar sus voces para evitar que otras mujeres pasen por lo mismo; así como fue reconfortante ver gente venida de todos los puntos del país en peregrinación.
Me conmovió en especial la gran cantidad de jóvenes, futuro y esperanza de nuestros pueblos, y la emoción con que expresan su convicción y guían grupos provida en sus propias universidades y colegios. Ellos hacen de ésta, su fiesta, ya que el fin de semana previo realizaron un congreso provida en la Universidad de Washington, DC, a donde llegaron en autobuses y a donde son acogidos durante toda la estadía. Participaron luego de la Vigilia el domingo de noche, culminando con una gran Misa juvenil a las 10 de la mañana, en un estadio. De allí salieron para la Marcha, donde expresaron toda su alegría y creatividad en carteles con slogans originales, como aquel que decía “El aborto destruye un corazón y lastima otro”.

Y junto a los jóvenes, los pastores, obispos y sacerdotes, compartiendo el frío y la inclemencia, la alegría y la esperanza. E incluso políticos que, exponiéndose al escarnio de los medios, se juegan por la vida. ¡Cómo no dar gracias a Dios!

La noche previa se organizó una Vigilia en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, Patrona de EEUU. Allí la Iglesia unida celebró al Dios de la Vida. Dicen los que saben que había más de 6.000 personas. Una hora antes ya se hacía difícil encontrar un lugar tan sólo para estar de pie. Los pasillos estaban llenos, la cripta subterránea también estaba llena de sobres de dormir de los jóvenes que pasaron la noche en oración, en medio de innumerables altares laterales dedicados a las distintas advocaciones de nuestra Señora, que como siempre acompaña nuestra oración. Allí en ese tiempo y en ese lugar, juntos pedimos por el triunfo de la vida.

Para quien como yo viene de un lugar tan secularizado, fue conmovedor constatar la presencia de tantos obispos y sacerdotes de todo el país unidos: 6 cardenales, 50 obispos y más de 300 sacerdotes y diáconos; baste decir que ¡la procesión de entrada duró 25 minutos! Igualmente emocionante fue escuchar la homilía del Cardenal Keeler. ¡Y hasta tienen un plan pastoral de la Conferencia Episcopal específico para actividades provida!
He podido constatar que el movimiento provida es algo que trasciende nuestra realidad de Latinoamérica y que nuestra organización Vida Humana Internacional es un movimiento pujante en todo el mundo, signo de nuestros tiempos, regalo del Señor para su pueblo. Y aunque la prensa en su mayoría prefirió ignorar esta manifestación y no dio cuenta de ella, este movimiento floreciente es imparable, porque no se puede parar al Espíritu Santo.

Web de la Pontificia Academia Pro Vita

Interesante informe de Hazteoir sobre la LOE

Acción directa para defender a los embriones humanos

Interesante web de Bioética

El lobby de las células embrionarias, telón de fondo del fraude de la clonación

Legislar respetando a todo ser humano

El mito del preembrión

11.2.06

"Los niños invisibles"

"En el más remoto confín de la china vive un Mandarín inmensamente rico, al que nunca hemos visto y del cual ni siquiera hemos oído hablar. Si pudiéramos heredar su fortuna, y para hacerle morir bastara con apretar un botón sin que nadie lo supiese…, ¿quién de nosotros no apretaría ese botón?” J. J. Rousseau
Enrique Monasterio www.interrogantes.net

En qué estamos pensando
Me ha venido este texto a la memoria, porque quiero escribir sobre el aborto. Me cuesta hablar –y hasta pensar– sobre tan triste asunto.
No soy tan presuntuoso como para suponer que tengo algo nuevo que decir. Pero no debería haber un sólo cristiano, ni un sólo hombre o mujer de buena voluntad (escritor, periodista, maestro o pregonero de cualquier especie) que no gritara al menos una vez en la vida contra la salvajada vergonzosa del aborto provocado, que es la mayor amenaza que�0��B.Tuestra civilización.
Mi problema es que no entiendo lo que está pasando. Como sacerdote debo escuchar, comprender y perdonar todas las atrocidades y miserias de los demás con la esperanza de que Dios perdone las mías: también los crímenes y asesinatos más viles… Pero me desconcierta que nuestra bienoliente sociedad siga legitimando tanta barbarie. ¿Son humanos los cerebros de esos matarifes que van de médicos para triturar niños antes de que nazcan? ¿Qué hay en las seseras de los políticos y de los sedicentes intelectuales que aprueban estas conductas?
De hecho, no se ve lo innegable
Ya nadie en su sano juicio y con un mínimo conocimiento de la biología, se atreve a negar que en el seno de una mujer embarazada hay un ser humano vivo. De ahí que los abortistas necesiten emboscarse en una selva grotesca de eufemismos y de amaneramientos sintácticos para defender sus prácticas asesinas. Es una cursilería macabra eso de la interrupción voluntaria del embarazo o, como oí por la radio hace un mes, la suspensión quirúrgica de la gestación en fase embrionaria. Ni así cuela.
Pero el monstruo sigue alimentándose de millones de víctimas inocentes. ¿Será que vivimos rodeados de mentes criminales? ¿O son sólo estúpidos, incapaces de entender algo tan simple? Probablemente ni lo uno ni lo otro.
Quizá la respuesta sea la que da el Dr. Nathanson: En realidad –escribe en un libro estremecedor–los médicos sabíamos muy poco sobre el feto y nunca lo habíamos visto excepto como carne picada y desmembrada…
Y, al narrar el aborto de su propio hijo, que él practicó con sus manos, expresa la misma idea: todo fue frío y aséptico. El niño nunca fue visto como niño, sino como tejido fetal triturado por la más gélida tecnología.
No son nada
Sí, es eso. Se trata de niños nunca vistos, de Mandarines lejanos como los de Rousseau, de seres invisibles a los que nadie, ni sus propios padres ni los que les dan muerte, han mirado a los ojos. Si lo hicieran, no podrían continuar la matanza.
Provocar un aborto es matar apretando un botón, a ciegas; ejecutar a un intruso con una firma. No hay olor a sangre, ni ataúdes, ni cementerios. Degollar en un acto quirúrgico, con música de Mozart, anestesiados el cuerpo y la conciencia, entre vuelos silenciosos de batas verdes.
Las víctimas son etéreas, niños virtuales exterminados sin saña, igual que se elimina un archivo de ordenador. No hay verdugos. ¿Cómo llamar asesino a ese doctor de mejillas sonrosadas y ademanes bondadosos?
Los niños invisibles, en realidad, no existen. Son seres sin rostro, sin gestos, sin parecido con nadie. Don Quijote, Hamlet o Mafalda poseen mucha más realidad. El niño invisible no tiene nombre de niño: lo llaman feto, que es nombre de cosa, de apenas nada.
Sus ojos
Hay asesinos que nunca olvidan la última mirada aterrorizada de sus víctimas. Esas miradas permanecen fijas en el cerebro del criminal como un cuchillo, que, en ocasiones, les lleva a la desesperación, al arrepentimiento o al suicidio. Pero los niños invisibles no lloran, ni suplican, ni han aprendido a mirar. Son sólo carne de carnicería, deshecho de quirófano, tejido reciclable. Sus honorables homicidas pueden acallar la conciencia con un güisqui a media tarde.
Los niños invisibles, algunas veces tienen los ojos negros como el azabache, azules como el mar, o verdes como la esperanza. Pero hay que evitar que lo sepan sus madres. ¡Ah, si lo supieran!: aún sería posible la salvación.
Sólo Dios los mira. Cuando los niños invisibles abren los ojos ven los ojos de Dios empañados de lágrimas.

9.2.06

El gobierno español está a tiempo de cambiar el Proyecto de ley de Reproducción asistida

La nueva ley de Reproducción asistida que quiere aprobar el gobierno español despoja de toda protección y dignidad al embrión humano: en cuanto a su vida, a su utilización –salvo la llamada clonación reproductiva-, a su modo de producción, a su venta y comercialización. La dignidad de la vida humana supone que cualquier individuo de nuestra especie representa a los demás, y esta ley desdibuja este concepto de dignidad. El embrión humano, de más o demenos de catorce días, es un ser humano que merece ser respetado y cuyo destino digno no puede ser otro que la vida. Por varias razones: porque el embrión ya tiene toda su identidad genética; porque la vida humana desde la concepción es un continuo; porque se es humano no sólo por hacer actos de hombre sino por tener la capacidad de hacerlos; porque todos nuestros seres queridos también fueron embriones; porque la protección de la vida humana en todas sus fases supone la tutela de la íntegra dignidad humana, aceptable por personas de cualquier credo y convicción política. El gobierno español, sin duda sensible a lamarginación de los más débiles, tiene la fuerza suficiente para rectificar y marcar un nuevo norte verdaderamente innovador en las leyes sobre la vida humana. Si no lo hace será por prejuicios o intereses, pero se estará olvidando de luchar por la igualdad y por la justicia, como quizás sólo él podría hacerlo.
José Ignacio Moreno Iturralde.

El holocausto de embriones

Alfa y Omega, 9.II.06
Profesor Jouve de la Barreda, catedrático de Genética
Se acaba de cumplir el 25 aniversario de la implantación de la fecundación in vitro, y, aunque han nacido por este método más de un millón de niños en el mundo occidental, muchos otros han quedado olvidados en congeladores.
Además de los exiguos resultados de la fecundación in vitro (FIV), hay otro aspecto más lamentable: el enorme problema que representan los embriones que se pierden, olvidados en congelación, destruidos por la manipulación, reducidos tras la implantación o sacrificados para fines distintos a los reproductivos.Se están creando centros para la investigación con células de origen embrionario en Andalucía, Valencia y otras regiones. Además, se está procediendo a la aprobación en España de proyectos de investigación que implican la mal llamada clonación terapéutica, y se espera para los próximos meses la tramitación de una Ley, impulsada por el actual Gobierno, que desarrollará y ampliará el Real Decreto 2.132, de 29 de octubre de 2004, por el que se establecían los «Requisitos y procedimientos para solicitar el desarrollo de proyectos de investigación con células troncales obtenidas de preembriones sobrantes». Una ley que es previsible que deje en manos de los investigadores la utilización e, incluso, la producción de nuevos embriones, para su uso sin restricciones con fines de investigación, y una puerta abierta hacia la eugenesia.
¿Son los embriones seres humanos reales, o simples conglomerados de células? ¿Qué hacer con los embriones sobrantes, producto de reproducción in vitro? Por definición, en biología sabemos que un embrión constituye la etapa inicial de la vida de un ser vivo. Si se habla de embriones humanos se trata de vidas humanas nacientes. De esto no caben dudas ni es ético alimentarlas. En los últimos años, se han acumulado pruebas científicas irrefutables desde la genética, la biología celular y la embriología. En primer lugar, en el cigoto se constituye la información del genoma individual, o sea, la identidad genética, el conjunto de la información sobre cómo va a ser (es ya) el nuevo individuo humano. Desde la concepción, una vez fusionados los núcleos gaméticos materno y paterno, queda determinado todo sobre las características del nuevo ser humano y que ya no variarán hasta la muerte. La expresión de estos genes irá aflorando a medida que llegue su turno durante el desarrollo. En segundo lugar, desde la biología celular, los trabajos de la doctora Magdalena Zernicka-Goetz, en el Wellcome/Cancer Research (Cambridge, Inglaterra), publicadas en Nature hace dos años, demuestran que, «en la primera división celular, ya existe una memoria de nuestra vida». En ese instante queda determinado el plano general del desarrollo del ser recién concebido.De cumplirse las condiciones necesarias, el embrión irá atravesando los diferentes estadios morfogenéticos hasta el nacimiento. Al cabo de 4, 5 días presentará el estado de blastocisto y tendrá la forma de una bola hueca, en cuyo interior presentará una masa de un centenar de células, de las que surgirán todos los tejidos y órganos, que empezarán a formarse superada la anidación en el útero materno. La anidación es el primer paso para una gestación. Proporciona la oportunidad al embrión de que se complete su programa de desarrollo, establecido en su genoma individual desde el momento de la concepción. A partir de esta etapa crucial, se acentúa la relación y dependencia entre el embrión y el ambiente materno, pero la cualidad de vida humana ya existía desde el principio. Un embrión no acogido en su momento en el ambiente materno se detiene, se colapsa en su desarrollo y muere, a menos que se le congele. Pero la congelación es otra fuente de problemas. Tras 25 años de FIV, se supone que existen más de 1.500.000 embriones congelados en todo el mundo, de ellos, unos 200.000 en España. ¿Qué hacer con ellos?
Dignos desde su origen
Partamos de la base de que la condición de vida humana es independiente del origen del embrión. La artificialidad de su producción o de su conservación no altera ni su naturaleza biológica ni su dignidad de vida humana. Frente a la situación planteada por la acumulación de vidas humanas congeladas, se han propuesto varias posibles soluciones: la ideal es la primera, la devolución a la propia pareja de la que procedan, para futuros embarazos. La segunda, la adopción por otra pareja diferente, sería aceptable si se piensa en los embriones congelados, pero habría que regular el procedimiento para evitar los abusos comerciales, o la compra-venta de úteros de alquiler. La tercera, dejar morir a los embriones manteniéndolos en estado congelado, es muy discutible, pues han sido creados para la vida y no puede considerarse ético; no hay una diferencia clara entre dejar morir o matar. El cuarto supuesto, la utilización para la investigación, es inaceptable desde todos los puntos de vista, ya que se trata de sacrificar los embriones sin darles la más mínima oportunidad, y además no hay necesidad de ello. Hoy, todas las investigación básicas sobre temas de desarrollo embrionario son fruto de trabajos experimentales realizados con animales, que nos ofrecen las mismas posibilidades de avanzar en el conocimiento, y no plantean problemas éticos. Pero, sobre todo, para las aplicaciones biomédicas y clínicas no hay por qué recurrir a las células madre embrionarias. Tras varios años de investigación, no han dado ningún resultado aceptable. La alternativa más eficaz son las llamadas células madre adultas, extraíbles de tejidos somáticos de los propios pacientes a tratar, ante un problema de un tejido deteriorado, y que por lo tanto no requieren el sacrificio de embriones.
Nicolás Jouve de la Barreda

8.2.06

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Música clásica en el atasco

Un amigo me decía que “de enano” escuchaba con total desaprobación algunos discos de música clásica que su buen padre ponía en casa, gracias a Dios, de pascuas a ramos. A mi amigo nunca le había gustado tal tipo de música. Consciente de que esta cuestión personal a usted puede importarle un bledo quiero referirle, a continuación, algo que considero de más calado. La persona de la que hablo vio hace pocos días una película sobre la vida de Mozart. Inopinadamente empezó a recordar de modo nuevo algunas de aquellas composiciones que escuchaba en la infancia. Se le ocurrió la idea de añadir a los paseos en coche que daba a su padre, ya muy anciano, la audición de primeros espadas de la música clásica. El disfrute de ambos provocaba una sinergia emocional imposible de transmitir.

Mi amigo estaba hoy acelerado: resolviendo problemas bancarios y buscando suelto para el simpático papel del estacionamiento del coche. Para colmo de vivencias a ras de asfalto se embotelló final y fatalmente en un inmenso atasco urbano. Observó que en la guantera tenía un CD de composiciones de violín y piano. Cerró la ventana y subió el volumen. Una discreta y enérgica sensación de contento natural recorría toda su alma. Al ver las caras de prisa de los demás, los tacos insonorizados de algún conductor y lo ridículo de la estampa vial, al hilo de la música recuperaba su dignidad de animal racional y se encendía su faro de creatividad. Aquel tipo de armonía digna del hombre le hizo entrever lo verdaderamente creativo e importante: los recuerdos de un álbum familiar, las relaciones verdaderamente humanas que podría tener y que desde ahora podría vivir con una composición nueva, la propia de la creación.


José Ignacio Moreno Iturralde

4.2.06

¿Es ética la investigación com embriones humanos?

JUSTO AZNAR

Tan recientemente como el pasado 18 de enero se publicaba en este mismo periódico un magnífico artículo de la vicerrectora de Investigación de la Universidad Católica de Valencia, en el que se abordaba el fraude científico del surcoreano Woo-suk Hwang. Sin embargo, el tema es de tal importancia, y a mi juicio tan relacionado con la política científica de nuestro país, y sobre todo de nuestra Comunidad, que creo que merece la pena volver sobre él. Al comentar, ampliándola, esta noticia me parece que hay que detenerse en dos aspectos: a) la consecución de los óvulos y b) el posible fraude científico. La alarma sobre los trabajos del doctor Hwang y su equipo surgió ante la denuncia de que los óvulos necesarios para sus investigaciones podrían haber sido donados por algunas de sus colaboradoras jóvenes, que indudablemente pudieron sentirse presionadas por su jefe para realizar tal donación. Esta simple duda ética fue suficiente razón para que Hwang fuera destituido de todos sus cargos universitarios. Posteriormente se pudo también comprobar que se habían pagado 1.230 euros a cada mujer que se había sometido a un ciclo de estimulación ovárica para conseguir los susodichos óvulos. Y yo me pregunto, al hilo de lo anteriormente comentado, qué podría pasar en nuestro país o más concretamente en nuestra Comunidad, si se hubieran utilizado para experimentaciones biomédicas embriones sobrantes de fecundación in vitro antes de que su uso estuviera legalmente permitido, o que tal acción se hubiera realizado, en algunos casos, sin el preceptivo consentimiento de los padres biológicos de tales embriones, como al parecer ha ocurrido en nuestra Comunidad (
Nature Medicine 11; 1262, \n2005), hecho sin duda mucho más grave que el que motivó la destitución de todos sus cargos universitarios al profesor Hwang. Creo que estas preguntas, y otras parecidas, deberían ser tenidas en consideración por nuestras autoridades sanitarias cuando se evalúan políticamente algunos de los logros de investigación que en nuestra Comunidad se consiguen. Pero además, en relación con la obtención de los óvulos hay que considerar que para conseguir su primera línea de células embrionarias ( Science 303, 1669, 2004), según afirmó al doctor Hwang, cosa que razonablemente se puede poner en duda después de lo ocurrido, necesitó que 242 mujeres fueran estimuladas, mejor dicho hiperestimuladas, con los problemas médicos que ello puede suponer para dichas mujeres, algo que hace que estas experiencias sean inviables para cualquier finalidad clínica. El segundo aspecto a considerar es el fraude científico. En efecto, Hwang, no sólo cometió una falta ética al obtener óvulos de sus colaboradoras, sino que además, y esto es mucho más grave, falsificó sus resultados para que fueran acordes con sus intereses. Sin duda la falta más grave que un científico puede cometer. Por esto último, no solamente Hwang fue apartado de su puesto laboral, sino que incluso se ha propuesto que sus dos más importantes trabajos publicados en Science (303, 1669, 2004 y 308, 1777, 2005) sean eliminados de esa revista. Es decir, que ambos desaparezcan del mundo de la ciencia. Pero no hace falta que la irregularidad sea tan grave, para que los resultados de cualquier experiencia biomédica deban ser considerados con cautela. Basta que, a lo mejor, un trabajo al que se le ha dado la consideración de trascendente se publique en una revista de segunda línea; o que se haga en forma de “nota corta” dentro del apartado “correspondencia”, y no como un trabajo “original” plenamente desarrollado, para que cualquier otro investigador pueda tener la información suficiente para repetir, si le parece oportuno, las experiencias que en ese trabajo se describen; o que sea aceptado para ser publicado en un tiempo inusitadamente breve, lo que pueda hacer pensar que se le ha dado un trato de preferencia, máxime cuando en el Comité Editor de esa revista figura algún miembro del equipo investigador del autor del trabajo; o si se indica en la “nota corta”, que una información más detallada ha sido enviada para publicar, y se da la cita del trabajo “original” que recogerá dicha información, y después estas experiencias no aparecen en el trabajo en cuestión, aunque en el mismo se indica que se publicarán posteriormente. Todo ello, al parecer, ha ocurrido con determinados trabajos en los que se describen algunos de los logros de investigación a los que más difusión pública se les ha dado en nuestro medio.
Lo que he comentado es para poner de manifiesto que son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta antes de divulgar una noticia científica a través de los medios de comunicación social, y sobre todo antes de darle el realce de gran avance biomédico. Especialmente hay que esperar a que esté debidamente contrastada su calidad científica, no vaya a ser que pase lo que le ocurrió al presidente surcoreano al comentar de forma hiperbólicamente elogiosa los trabajos de Hwang, teniendo posteriormente que desdecirse públicamente de ello. Atención a los políticos en general, pero muy especialmente a nuestros políticos más próximos. Pero de todas formas, y al margen de las dos consideraciones anteriormente comentadas, lo que de ninguna forma se puede olvidar es que cada vez que se aísla una célula embrionaria para producir una nueva línea celular, se está destruyendo un embrión, es decir se está destruyendo una vida humana, y esto sí que me parece especialmente grave, máxime cuando esas investigaciones son subvencionadas con fondos públicos. Tengo que manifestar que a mí personalmente no me complace que mi dinero se utilice para terminar con la vida de esos inocentes e indefensos seres humanos que son los embriones, y me imagino que, como a mí, algo similar les ocurrirá a muchos votantes.

El Parlamento europeo castigará a países que no aprueban "matrimonios homosexuales"

MADRID, 18 Ene. 06 (ACI).-El Vicepresidente de la Comisión Europea y comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini, anunció esta semana en el Parlamento de Estrasburgo que se sancionará a los Estados miembros que no eliminen toda forma de discriminación contra los homosexuales, incluyendo la negativa a aprobar los “matrimonios” y uniones entre personas del mismo sexo.

En el origen del “escándalo”, reporta Análisis Digital, está la decisión de Letonia, Lituania, Estonia y Polonia de no reconocer el “matrimonio” o las uniones homosexuales en sus legislaciones.

“La homofobia es una violación de los derechos humanos y estamos vigilando este asunto en los Estados miembros, e informando de los casos en los que nuestros esfuerzos no han tenido éxito”, dijo Frattini en la sede del Parlamento. De esta manera “la Comisión y el Parlamento europeos pretenden convertir en un delito de ‘homofobia’ cualquier negativa a reconocer a las parejas homosexuales los mismos derechos que a un matrimonio”, advierte el informativo de la arquidiócesis de Madrid.

Franttini, elegido comisario de la Unión Europea (UE) después de que el Parlamento rechazara la nominación del intelectual católico y amigo de Juan Pablo II, Rocco Buttiglione, por su oposición al “matrimonio” homosexual, ha propuesto “designar 2007 como el año de la Igualdad de Oportunidades para todo el mundo. Los objetivos serán informar a la población acerca de sus derechos, promover la diversidad y, como valor de la Unión, hacer de ésta una meta prioritaria”.

Expulsión de la UE
Algunos europarlamentarios exigieron, además, especificar las sanciones contra los Estados que no se adhieran a la ley anti-discriminación, como los que se niegan llamar “matrimonio” a una unión homosexual.

El presidente del grupo interparlamentario sobre asuntos de homosexuales y lesbianas, el laborista Michael Cashman, propuso la expulsión de la UE de los países que “Si no hacemos nada, somos cómplices de los crímenes de violencia que podemos ver que ocurren en muchos Estados miembros”, declaró Cashman que es también vicepresidente de la organización Gay & Lesbian Humanists, en cuyo sitio web, se declara en guerra contra “la homofobia inspirada en el catolicismo”.

Sin embargo, continúa Análisis Digital, estas protestan han sido contestadas por el europarlamentario polaco Jan Tadeusz Masiel para quien la adopción de niños por parte de homosexuales es “repulsiva” y “chocante”. Asimismo, su compatriota Barbara Kurdycka opinó que el Parlamento Europeo no tiene legitimidad para decir a los ciudadanos qué deben pensar sobre la homosexualidad.

La Revista Science publica el éxito de la campaña contra el SIDA en Zimbabue

En la revista Science del 3 de febrero de 2006 se da a conocer un estudio sobre la evolución del SIDA en Zimbabue. Los programas preventivos en educación para la salud y el abandono de hábitos de riesgo han demostrado su eficacia para reducir los casos de SIDA, como también ha ocurrido en Tailandia y Uganda. Gracias a estos programas de prevención se ha pospuesto la edad de la primera relación sexual y se ha reducido el número de parejas sexuales. Qué extrañas creencias impiden al gobierno español -entre otros-y a la ONU fomentar este tipo de campañas, las únicas que han reducido los casos de SIDA.
José Ignacio Moreno Iturralde

Un nuevo modelo social

Enlace para descargar pliegos de firmas acerca del Manifiesto a favor de la vida

Para firmar el Manifiesto a favor de la vida humana de la Plataforma Hay Alternativas

Valoración ética de la nueva Ley de Reproducción asistida en España

La nueva ley española de Reproducción asistida gravemente lesiva contra la vida humana y el bien común

1.2.06

Optimismo y enseñanza

El mar puede ser navegado y el aire surcado. Es posible descubrir la penicilina y también ir a la luna. Alguien pensó en internet y se hizo. La valentía y el ingenio de los hombres que creyeron en la creación hace posible el despliegue de la libertad inteligente en la historia, el progreso. Pese a todas las equivocaciones y espantos que se han cometido y cometen, la humanidad ha avanzado –se ha hecho más humana- en la medida que ha entendido el mundo como creación, con una bondad previa a toda discusión. La educación da cuenta de todos estos avances en la vida desde diversas ópticas; que solo serán educativas si son optimistas. La educación no consiste en mirar a los alumnos, sino en mirar al mundo para mirarlo junto con los alumnos. La enseñanza no es preguntar si gusta o no subir a la montaña; la enseñanza es subir a un pico y luego contarlo.


José Ignacio Moreno Iturralde

Tabaco y sexo

Tener relaciones sexuales ha llegado a considerarse algo tan normal como fumarse un pitillo. Fumar se ve ahora con consecuencias tan serias como tener relaciones sexuales. Se ve a una persona tan ligeramente como si fuera un pitillo y se ve a un pitillo con el respeto que se otorgaría a una persona. Quizás lo que ocurre es que los humanos no podemos vivir sin personas y sin pitillos, pero sería preferible poner cada realidad en su sitio.
José Ignacio Moreno Iturralde


Un cuadro de tu infancia

Tal vez veas, pasados los años, un cuadro familiar que tenías hace mucho tiempo en tu casa. Yo ahora veo uno de un paisaje nevado con los rayos de sol abriéndose paso a través de un árbol que intenta ocultarlos sin conseguirlo. No sé que verás tú en el tuyo, se trata de cosas muy personales. Lo que yo veo en ese cuadro entrañable es mi pasado, pero también mi futuro. A través de los caminos de la vida; a veces gratos, en ocasiones tortuosos, aquel cuadro tiene algo de eterno; es decir: de sencillo y luminoso. Me doy cuenta de que las grandes verdades de la infancia son también las grandes verdades de la ancianidad; y, por esto, son las de la madurez: la creación, el sendero y la luz por la que se proyectan las sombras. Lo que era, sin mi, antes de mi vida, será conmigo, con nosotros –así lo deseo- después de mi muerte.
José Ignacio Moreno Iturralde