Dignidad humana

30.9.04

La plataforma Hay Alternativas señala cómo evitar la muerte de los embriones congelados

La ley 45/2003 regula la posibilidad de donar los embriones para su adopción, y evitar de este modo su destrucción. Se recuerda la opción prioritaria de investigar con células madre adultas y el rigor científico en los proyectos que deseen utilizar células madre embrionarias, ya que éstas aumentan el riesgo de cáncer.

Madrid, 28 de septiembre 2004 (Hay Alternativas.org).- La Plataforma de científicos y ciudadanos “Hay Alternativas” rechaza el anuncio de la Ministra de Sanidad de comenzar la investigación con células madres embrionarias en octubre porque supone la destrucción de embriones: seres humanos en etapa embrionaria.

Desde “Hay Alternativas” se informa a las parejas o a la madre de dichos embriones congelados que, como única opción para la no descongelación y destrucción de sus hijos, tal y como en la vigente Ley 45/2003 se articula, elijan con su consentimiento informado: (1) Mantenerlos congelados hasta su transferencia a su madre; o (2) Donarlos a otras parejas con fines reproductivos, pudiendo mantenerse en espera sólo durante cinco años más congelados y pasando luego a investigación. Además, los científicos de la Plataforma “Hay Alternativas” insta al Gobierno para que se propicie que los padres donen los embriones para la reproducción y no para la investigación. El reciente caso de una mujer de oriente próximo que ha podido dar a luz a hijos sanos después de casi diez años congelados como embriones, muestra evidencias de que aunque lleven crioconservados más de cinco años pueden estar en perfecto estado.

La portavoz de la Plataforma, la Dra. Gádor Joya, pide al Gobierno que “se potencie y desarrollen las investigaciones con células madre adultas y del cordón umbilical, que ya están curando en España en Navarra, Valladolid y Madrid”. Y es que en España y EEUU todavía no se cuenta con estudios que avalen con rigor científico logros en la aplicación de células madre embrionarias a la curación de enfermedades, sino que producen desarrollo de cáncer, tal y como señalaron el Dr. Prieto y el Dr. Masdeu en Diario Médico recientemente. Así lo recomendó también la Real Academia Nacional de Medicina en marzo de 2002, censurando el uso de embriones humanos vivos o posiblemente viables para una investigación que suponga su destrucción.

300.000 ciudadanos, de los que casi 3.000 son científicos y expertos de reconocido prestigio, se han unido a la Plataforma “Hay Alternativas”. Procedentes de 94 universidades y centros de investigación, han suscrito el manifiesto catedráticos, profesores titulares, investigadores, analistas, profesionales de la sanidad y expertos dedicados a sus labores en las áreas de la bioquímica, la biología molecular, la farmacia, la física, las ciencias de la salud, la filosofía, la teología, la fisiología, la zoología, la neurología, la ingeniería química, el derecho y la bioética.

Para más información:

Dra. Gádor Joya

639. 308. 987 www.hayalternativas.org

La originalidad

Tal vez la originalidad tenga que ver con el origen. Y el origen nos puede recordar el lugar donde uno ha nacido, donde estaban los amigos de la infancia; en definitiva: la patria chica. Es un lugar entrañable. Allí uno se encuentra a gusto. Esta bien consigo mismo.

Hay niveles más profundos de encontrarse uno a sí mismo; de aceptarse -sin que esto suponga una claudicación por superarse-, de estar contento. Quizás sea ahí: en el conocimiento de nuestra naturaleza, en la madurez que supone saber algo sobre nuestras posibilidades y límites, donde uno puede lograr ilusión para hacer de sí mismo “un clásico”.

Quizás para ser un “clásico”, genio y figura, no hace falta poseer la intuición de Einstein o la imaginación de Spielberg, o el ritmo de los Beatles. Simplemente puede consistir en sacar fuera lo mejor de nosotros mismos. Tal vez todo sea tan sencillo como ser normal o ser natural. Pero... ¿Qué es ser natural? Actuar según nuestra naturaleza más verdadera. Explica Millán Puelles que las personas estamos compuestas por una tendencia a abrirnos a la realidad y por otra tendencia a cerrarnos en nosotros mismos. De la pugna entre ambas surgirá el resultado de la propia vida. La tendencia a la apertura puede llamarse vocación profesional, afectiva, espiritual, etc; la clausura: egoísmo. Así la vocación es para algunos motivo de felicidad y para otros motivos de angustia.

Hay algo que a los humanos nos atrae como un poderoso imán: la alegría. Al entender la vida al revés sustituyendo la autorrealización o “egobuilding” por el servicio a los demás uno se libera de las autoritarias exigencias de su propio yo. Exigencias que pueden ser gigantes e irrealizables y, por tanto, sustituidas con el tiempo por la apatía o el peor conservadurismo: la cobardía de encerrarse en el anonimato.

Salir de uno mismo supone iniciar la aventura de acceder a una realidad que es anterior a mí; es disfrutar con la existencia de unas leyes previas a mí, en las que puedo descansar. Esta actitud ofrece resortes para afrontar los imprevistos de la existencia. Posibilita abandonar la pesada carga de algunos proyectos personales que tal vez no sean necesarios. Cuando uno aprende a ponerse en su sitio también aprende a quererse mejor a si mismo.

José Ignacio Moreno

29.9.04

Tomarse en serio las diferencias sexuales

La última carta de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe sobre el papel de hombres y mujeres ha suscitado las burlas de muchas organizaciones feministas, que han denunciado lo que consideran que es una visión anticuada de los sexos por parte de la Iglesia.

Uno de los conceptos que critica la carta vaticana es la idea de que «para evitar cualquier supremacía de uno u otro sexo, se tiende a cancelar las diferencias, consideradas como simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural» (No. 2). La Iglesia, observa la carta, prefiere proponer una «colaboración activa entre el hombre y la mujer, precisamente en el reconocimiento de la diferencia misma» (No. 4).

Un respaldo a esta afirmación de que hay diferencias sustanciales entre hombres y mujeres se encuentra en un libro publicado recientemente por Steven Rhoads, «Taking Sex Differences Seriously» (Tomarse en Serio las Diferencias Sexuales).

En nuestros días, es un lugar común la noción de que son las familias y la cultura las que determinan la masculinidad y la feminidad, observa Rhoads. Esta creencia se ha visto facilitada por la creciente igualdad de las mujeres en campos como la educación superior y el empleo, y por la promoción por parte de las organizaciones feministas de la idea de que los papeles del género están construidos socialmente. La tesis de la construcción social es común a muchas escuelas de pensamiento feminista, explica Rhoads.

El pensamiento feminista no puede negar las funciones reproductivas diversas de hombres y mujeres, observa Rhoads. Sin embargo, se considera que estas diferencias son pocas y de relativa poca importancia, mientras que las diferencias de sexo que se aprenden son tan numerosas como poderosas. Y si los papeles de género se aprenden, dicen las feministas, pueden ser «desconstruidos», creando así una sociedad más justa. Seguir leyendo...

28.9.04

Más pruebas de la monumental estafa de los embriones

La monumental estafa de los embriones se desinfla. La semana pasada hablábamos de la denuncia de investigadores de la Universidad de Navarra, quienes afirmaban que las células madre procedentes de embriones (es decir, procedentes de masacrar embriones, o seres humanos pequeñitos) no sólo no han conseguido ninguno éxito terapéutico (y un montón de éxitos homicidas), sino que, además, puede generar tumores.

Y no sólo eso, también recordábamos, recordaban estos investigadores, que las células madre adultas, las que no matan a nadie, sí habían obtenido éxitos terapéuticos, no incluían la muerte de ningún ser humano (ser humano es aquel que posee genoma humano) y provocaban menos rechazos… por la sencilla razón de que procedían del interesado (aunque también puede proceder de otro tipo de tejidos).

Pues bien, en Bélgica, acaba de nacer el primer bebé concebido tras un transplante de ovario. Una mujer se quedó estéril a consecuencia del tratamiento oncológico. A la madre se le extrajo tejido ovárico y se le reimplantó años después. Ahora, ha tenido a una niña que, para fastidiar a los prestigiosos científicos, ha pesado 3,72 kilos. A ver, repitan conmig las células madre adultas no perjudican a nadie. Las células madre adultas curan enfermedades y no matan a nadie; las células madre embrionarias son un matadero terapéuticamente inútil.

Es igual, toda la progresía política, mediática y científica ha avalado la gran matanza de embriones procedente de la fecundación ‘in vitro’, que es con lo que realmente convendría acabar (con la FIV, no con los embriones) y comienzan a lanzar una nueva bestialidad-estafa: la clonación terapéutica.

Pues bien, a pesar del caso Touirat, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, inasequible al sentido común, anunciaba, en la mañana del lunes 27, que los experimentos con células madre embrionarias comenzarían en octubre.

La combinación por la que se llega a este tipo de mentiras universales es clara: los políticos se han convertido en moralistas. El político de la postguerra mundial gobernaba, es decir, gestionaba la cosa pública según unos principios morales e ideológicos (que viene a ser lo mismo), pero no se le ocurría ponerse a dictar esos principios. Eso era tarea de ideólogos y moralistas. Él acogía una serie de principios y los aplicaba a la gestión del dinero público y a los intereses de su Estado. Ahora no. Ahora, el político desea, antes que nada, un púlpito. Por eso, se lleva tan mal con los obispos, porque constituyen su competencia. Oiga, y a la competencia, ni agua. En segundo, están los científicos, que, más modestos, no quieren ser obispos, sino dioses. Invocas ante un científico el verbo “crear”, y se pone como loco. La tercera pata de esta grandísima estafa se llama medios informativos. El sistema mediático actual se rige por el principio de ¿por qué no? Es decir, si algo puede hacerse, resulta un imperdonable atentado contra la libertad no hacerlo. Por ejemplo, la guerra nuclear.

Eulogio López. Hispanidad.com

Eutanasia y alimentación e hidratación artificiales a pacientes en estado vegetativo

Habla el doctor William Sullivan, director del Instituto Católico Canadiense de Bioética.

Primera parte de la entrevista / Segunda parte de la entrevista

La superstición del divorcio

La superstición del divorcio: este es el título de un libro de Chesterton. Algunas de las siguientes ideas son de él. Hay personas que consideran el matrimonio, especialmente el canónico, como una ceremonia supersticiosa e incluso algo hipócrita. Harían bien en pararse a pensar por qué, sin embargo, la institución matrimonial ha dado durante los siglos tanta estabilidad personal y tantos frutos. Nadie maduro duda de los momentos de dureza y monotonía de la vida matrimonial; cómo tampoco nadie duda de que a cualquier madre o padre maduro le importa bastante más la vida de su hijo que la suya propia. Sin embargo, aguantar mecha no parece hoy al alcance de muchos: “Se dicen: Hay un magnífico remedio, el divorcio. Volver a empezar. Otra nueva posibilidad para el amor”. Pero el amor humano no es el encuentro furtivo de dos arenques en el mar. Amar es compartir la propia personalidad. Al segundo esposo o esposa le está vedada la personalidad compartida con el anterior. Está estadísticamente demostrado que el divorcio engendra más divorcio y ello se debe a que una biografía rota es mucho más frágil para volverse a romper. La creencia en el divorcio como amuleto de salvación no deja de suponer una especie de religiosidad supersticiosa para con uno mismo; es una clase de opio del pueblo para momentos de especial materialismo y falta de ideales.

El gobierno español de fines de 2004 se apresta a apresurar más los engorrosos trámites del divorcio: “felicidad cuanto antes”. No debe haber espacio para la reflexión, para la consideración responsable de que con las propias decisiones me juego la veracidad –mejor que autenticidad- de mi vida. No sospechan nuestros gobernantes que este tipo de leyes sentimentales se transforman en varapalos de hierro contra la mujer y el hombre. Las personas; no digamos nada los españoles, tenemos corazón y mucho. Pero es el cerebro quien debe guiar. ¿Acaso no trastorna la pasión a la inteligencia? ¿No es verdad que tras varios días o meses en qué surgió la indignación nos damos cuenta de que gran parte de la culpa fue nuestra?

Los datos hablan hoy de una escalada de aumento de separaciones y divorcios en España. ¿Es contrario a democracia preguntarse por qué? No vaya a ser que contrapongamos democracia a inteligencia. Quien se ha rebelado contra la familia a lo largo de la historia se ha rebelado contra la humanidad: Lo demuestran tanto los sistemas esclavistas, el socialismo comunal, el capitalismo salvaje y últimamente la sociedad del bienestar, en la que con frecuencia se está tan mal.


Sí, de alguna manera la entrega para siempre se nos aparece como un imposible para nuestras propias fuerzas; pero, sin embargo, es para lo que estamos hechos. “Te amaré por tu fidelidad y te seré fiel por tu amor”. La fidelidad es la cadena clavada en la roca que nos impide caer al vacío en plena ascensión alpina, mientras que la infidelidad es la soga del ahorcado: pretende correr con el caballo de la felicidad y cae a plomo ante el vacío que no le sustenta.

Nadie duda de casos de nulidad, ni de situaciones dramáticas pero lo más dramático es una legislación, de nula inteligencia, que hace de la excepción el contenido. ¿Tenemos dudas? Pongámonos en el lugar de nuestros mayores, a los que cada vez más llevamos a residencias geriátricas –un posible futuro para nosotros-, y preguntémonos cuál es el valor de la fidelidad matrimonial y de las mejores circunstancias para la educación de nuestros hijos.

José Ignacio Moreno Iturralde

22.9.04

Resurge el falso término «pre-embrión» en ámbitos políticos o culturales

ROMA, lunes, 20 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Por un intento de difusión «masiva» de la «píldora del día después» y por el interés por impulsar la investigación en células estaminales (o «madre») embrionales se está utilizando nuevamente el término «pre-embrión», una «falsa fase del desarrollo humano», alerta la doctora Claudia Navarini en declaraciones a Zenit.

Embriones congelados: la total ausencia de poesía

Hay personas que vemos en cada vaca singular un compendio de poesía, pero aceptamos que otros tan solo vean un animal poco higiénico. Existen chiflados que vibran al encontrar un nuevo tipo de tarántula y no entienden la mediocridad de los que nos parece un bicho asqueroso…Las sensibilidades son muy distintas y creativas. De todos modos, siguiendo el ejemplo de un profesor, si alguien encontrara poético dormir junto a un cadáver, todavía podemos llegar al consenso de que necesita ir a un psiquiatra. Avancemos en lo macabro: Me despierto por la noche y, sentado en la butaca de mi habitación hay un muerto con los ojos abiertos: el símbolo de la antivida. El grito despertará a todo el inmueble y, desde luego, no regresaré a mi cuarto hasta que hayan quitado aquello de allí.

Aquél símbolo de la antivida me recuerda a otras realidades vitales congeladas a las que se niega el vivir. Veamos:entendemos un langostino congelado; los más dotados serán capaces de ver en esto algo de poesía. Pero lo que es imposible poetizar es a un embrión humano congelado: una niña hecha para saltar a la comba a la que se le impide hacerlo, un chaval hecho para jugar al fútbol con muy mal pronóstico de que pueda practicar su deporte favorito. No veo propicio volver a discutir ahora con algunos científicos sobre la entidad digna del embrión, a través de la que hemos pasado todos, con un código genético singular desde la concepción. Sólo quiero recordarles que, en cuanto tales, los científicos estudian una franja de lo que es el hombre, y no la más importante. Si alguien dice que la vida humana es sólo biología que diga lo que quiera pero sostiene un fanatismo que no sólo es biología.

Un congelado puede ser un polo o una croqueta: todo aquello que puede ser tratado como un objeto. Si se empecinan en decir que el embrión es sólo un conjunto de células deberían ser células anticongelables porque otras muy similares dieron lugar a sus padres o a sus hijos o a ellos mismos.

Entre las últimas leyes prostituidoras destaca la que legalizó en Inglaterra la clonación terapéutica. Digo prostituidoras porque considero que la esencia de la prostitución consiste en tratar a la vida humana como si fuera un objeto. Clonar embriones con la única finalidad de extirparles células y aniquilarlos es un paso más en la producción de vidas humanas despojadas de toda dignidad.

Un alpinista muerto de frío es una tragedia, hasta cierto punto asumida; pero un embrión humano congelado o producido para su desintegración utilitarista es la ausencia total de poesía: es una barbaridad.

La nueva barbarie no viene a caballo desde las estepas del este. Está entre nosotros legalizada, pulcra, aséptica, entubada, científica, políticamente correcta, progresista, bastante invisible, y eso si: financiada por capitales multimillonarios en la especie más cutre del capitalismo salvaje. Pero se ve bien: es tecnológica y moderna.

Todas las barbaries se han desintegrado a si mismas, con no pocos costes. Esperemos que ésta última no se lleve por delante la dignidad que le queda a nuestra civilización. Algunas de las pocas armas de las que disponemos contra este antihumanismo de corazón helado son la inteligencia, el coraje y la estrategia; quizás sea esta última la menos definida.

José Ignacio Moreno Iturralde.

Doce argumentos para decir no al matrimonio homosexual

Partiendo de un exquisito respeto a la persona homosexual, hay muchas razones por las que una sociedad responsable no puede equiparar sus relaciones a las del matrimonio.

Médicos por la Vida: manifestación contra el aborto en Madrid para el 24 de septiembre

La manifestación, autorizada por la Delegación de Gobierno de Madrid, tendrá lugar el viernes 24 de septiembre delante de la sede del PSOE, en la calle Ferraz, entre las 19 y las 21 horas.

Los organizadores animan a la participación diciendo: "no importa cuáles sean tus convicciones políticas, ni tus creencias religiosas, sólo importa que quieras defender la vida y que no quieras que con tu dinero se cometan asesinatos más asesinatos con cargo a la sanidad pública".

El lema Es tu hijo, lucha por él, con el que se ha convocado la manifestación, quiere ser una llamada de atención a las mujeres embarazadas "que no aceptan el aborto como salida" pero que deben enfrentarse a dificultades de tipo social, laboral, económico o familiar.

MPV ofrece a las madres que optan por tener a sus hijos ayuda material y psicológica, hogar de acogida, asistencia médica gratuita, asistencia jurídica, búsqueda laboral, información sobre adopción, etc.

Médicos por la Vida (MPV), una asociación aconfesional y apolítica impulsada por estudiantes de medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, convoca a una manifestación para pedir "el respeto a la vida desde la fecundación hasta la muerte natural".

Más información: medicospv@yahoo.es

20.9.04

Olga Bejano, enferma incurable que lleva 17 años inmóvil: "Tirar la toalla es lo más fácil"

Olga Bejano es una enferma incurable de Logroño que lleva 17 años inmóvil en una silla de ruedas. Se escribió con Ramón Sampedro y le animó a luchar por una vida independiente

Julián Méndez (ABC, Logroño).- Cuando entras en su habitación, Olga Bejano Domínguez te recibe agitando varias veces una campana de plata anudada a su tobillo izquierdo. «Os está saludando», explica Belinda Bárcenas, su contacto con el mundo exterior. Olga está sentada en una silla de ruedas, de espaldas a una terraza con macetas desde la que se ven los árboles de un parque próximo. Está conectada a un respirador que, rítmica, mecánicamente, llena de aire sus pulmones. Un zumbido y una exhalación. Belinda nos indica una silla. Una vez sentados, con gran delicadeza, la enfermera le levanta el párpado del ojo derecho para que Olga pueda ver a los visitantes. Ha perdido la movilidad de todo su cuerpo. «Encantada, tú eres Julián». Su ojo es de un verde intenso.

Para comunicarse, Olga escribe. Escribe en un alfabeto propio que sólo Belinda es capaz de comprender y traducir a palabras. Olga usa dos dedos de su mano derecha entre los que aprieta un rotulador Edding 1200 negro. Sus trazos son rápidos. Su cabeza está despierta y abierta a todo. «Tengo 41 años, estoy paralizada de la cabeza a los pies, apenas veo, no puedo hablar. Me alimento y respiro de manera artificial. Padezco una enfermedad neuromuscular grave, degenerativa, desconocida y sin tratamiento, producida al parecer por un componente, el curare, que se utilizaba en las anestesias en los años 70». Con 13 años, a Olga la operaron de apendicitis. Antes, señala, fue una niña sana, inteligente, guapa, deportista y muy creativa, con facilidad para cantar, bailar, dibujar y escribir.

También se recuerda «presumida y testaruda». Tanto que entró al quirófano por su propio pie. Pero tardó 8 horas en despertar. La llamaban «la bella durmiente». «De las bromas pasaron a las lágrimas cuando al despertar dejé de ser una niña sana. Mi voz era como de catarro, me pesaba la lengua y al beber se me salían los líquidos por la nariz. Si me cansaba veía doble», dice. Pese a todo, trató de hacer una vida normal cuando no estaba ingresada. La examinaron en Logroño, pasó seis años en la Clínica Universitaria de Navarra... Luego, un rosario de hospitales.

Entretanto estudió Decoración, se hizo fotógrafa profesional en Madrid, encontró trabajo... Pero el 27 de mayo de 1987 se le paralizó la glotis, se asfixió y estuvo seis minutos clínicamente muerta. Pasó cinco días en coma. A los tres meses tuvo una recaída. «La vida se me rompió a los 23 años. Había viajado, ligado y empezaba a trabajar... Estaba muy enamorada y tuve que romper esa relación, no quería que mi enfermedad salpicara a otros». Olga pide a Belinda que le seque una lágrima. Como no puede parpadear tiene úlceras.

—Habría personas en su situación que no desearían vivir...
—Tirar la toalla es lo fácil.

—¿Por qué sigue viva?
—Sigo viviendo porque creo que yo no soy quién para decidir mi día y mi hora. Pero respeto y entiendo a los que no quieren vivir. No impondré mis ideas ni mis principios a nadie. Para mí, la libertad y el respeto a los demás es lo primero.

—Cuenta que nació en Madrid, que su madre fue compañera de parto de Lola Flores y que usted compartió nido con Rosario. También ha dicho que a las 24 horas tuvo su primera regla y que hay personas que creen que eso es un indicio de vida muy especial...
—No sé si es leyenda o ciencia. Lo que sí sé es que en mi vida está siendo una realidad.

—¿Y no se ha preguntado por qué?
—Al principio, muchas veces. Pero ahora, al ver que mi vida está dando tantos frutos ya no me lo pregunto. La gente me da la respuesta todos los días con sus llamadas, cartas y visitas.

Olga Bejano ha escrito dos libros, «Voz de papel» y «Alma de color salmón», de los que se han vendido 18.000 ejemplares. Lleva 8 capítulos de una tercera obra que, pacientemente, Belinda pasa al ordenador. En esta casa junto a la entrada de Logroño la vida adquiere otro ritmo, otro sentido. Esta habitación es la casa de Olga. Dentro manda ella. «Si a alguien no le gusta, se va. Aquí —dice su madre, Mari Carmen, una vigorosa navarra— hemos perdido la vergüenza, hemos aprendido a valorar lo que tiene auténtico valor», señala. «Mamá, dile si mi vida es fructífera», escribe Olga. Mari Carmen asiente. Por la casa han pasado cientos de personas (Nacho Cano, Pitita Ridruejo, El Juli...). Sus amigos tienen una página: http://groups.msn.com/colorsalmon.


—Apenas duerme cuatro horas cada noche... ¿Recuerda sus sueños?
—Mejor no recordarlos. Suelo tener sueños premonitorios y no me fallan.

—Su padre, Juan Manuel, murió hace poco...
—Sí. El día en que cumplí 40 años le dio un infarto. Estuvo mes y medio en coma y falleció el 17 de diciembre de 2003. Le echo muchísimo de menos. Era todo para mí. Padre, amigo, cómplice, enfermero... Valía por dos. Ahora mi madre y Belinda tienen que hacerlo todo. Yo soy paciente de UCI, pero no me pueden ingresar porque allí moriría de una infección y no tendría a nadie que me ayudara a expresarme. Lucho por vivir en mi casa, pero con ayuda.

—¿No piensa en cómo habría podido ser su vida?
—Tengo seis amigas desde los 13 años. Tuve una temporada, cuando empezaron a casarse y a tener hijos, que sentía mucho dolor. Pero si le soy sincera creo que ahora soy más feliz que ellas. No tengo problemas de trabajo, ni de marido, ni de hijos, ni de suegras. Me he casado con el mejor hombre del mundo, nunca va a ser alcohólico, ni infiel, ni nada malo. Lloro a solas, por la noche, no quiero hacer sufrir a nadie.

—¿Y cómo hace para no pensar, para no añorar otra existencia?
—Hay que ser fuerte para no recordar o desear. Reconozco que tengo mucha fuerza psíquica y mucho aguante.

—Dígame su secreto.
—Mire, yo me despierto y cuando siento los dolores o la fiebre, en vez de llorar me tomo algo y hago ejercicios mentales para separar mi cuerpo de mi alma. Cuando llega la enfermera por la mañana, le digo: «¡Venga, corre, aséame que tengo que hacer esto y lo otro!». Mientras estoy con ella no paro de hacer cosas. Caigo en la cama tan cansada que no puedo ni pensar. Hago mucha oración y mucha meditación.
Olga está cansada. Belinda le da la medicación (toma morfina desde hace 3 años) y, luego, la tumba en la cama

17.9.04

La eutanasia en Holanda: ¡también para niños!

Por monseñor Elio Sgreccia, vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida

ROMA, jueves, 16 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que escribió el vicepresidente de la Academia Pontifica para la Vida, el obispo Elio Sgreccia, en «L’Osservatore Romano» (3 de septiembre de 2004) ante la noticia de la existencia de un protocolo que autorizaría en Holanda aplicar la eutanasia en niños menores de 12 años hasta la edad prenatal lógicamente sin su consentimiento.

"La escuela mixta hace sufrir a muchos niños"

Michel Fize, Sociólogo. Tengo 53 años, y nací y vivo en París. Soy sociólogo e investigador del Centre National de Recherches Scientifiques (CNRS). Estoy soltero y tengo un hijo, Didier (25). ¿Política? Justicia social. Soy católico. Por culpa de la escuela mixta hay muchos alumnos que hoy sufren, y no favorece la igualdad entre los sexos: a veces favorece la desigualdad.

Víctor-M. Amela (La Vanguardia)

-¿Había niñas en su clase cuando usted iba al colegio?
-De los 5 a los 11 años, no. Fui a una escuela privada de clases separadas por sexos. A partir de los 11 años, sí: fui a una escuela pública y de clases mixtas.

-¿Y qué fue mejor para usted?
-No puedo comparar. No sé cómo me habría ido en otras escuelas, en cada caso. Las mías fueron exigentes, había que trabajar ¡y yo trabajaba! Fui primero de la clase, vaya.

-Las chicas no lograron distraerle, pues.
-Ja, ja, ése no es el problema, oiga. Si uno está bien motivado por los estudios, eso no constituye un problema para el rendimiento.

-Ah. Entonces, ¿por qué critica usted la educación mixta?
-No se confunda. Yo no critico la educación mixta. ¡Yo critico que la educación mixta sea considerada como un artículo de fe, un dogma, un principio sagrado, intocable!

-¿Acaso no es un principio muy sensato?
-Sí lo es el objetivo: la igualdad social entre sexos, ¡desde luego!, pero... ¿es la escuela mixta la vía que conduce a esa igualdad?

-...
-Yo discuto ese argumento. Planteo que, por el contrario, favorecer la igualdad exige en muchos momentos evitar la mixité (escuela mixta) y abogar por las aulas separadas.

-¿En qué momentos?
-Cuando los niños son pequeños no pasa nada, pero sabemos los sociólogos que en la fase de adolescencia muchas chicas, durante su pubertad, se sienten muy incómodas, muy vulnerables a las miradas de los chicos.

-¿Sí?
-En las clases de gimnasia, sobre todo. ¡Muchas lo viven como un atentado a su pudor, una perturbación de su intimidad!

-¿Y usted propone separar aulas por sexos en esos casos?
-Y en más casos. Dejemos que la mixité respire con periodos de separación. En los recreos: los chicos se inclinan por actividades más violentas y cinéticas -como el fútbol-, y las chicas prefieren juegos más calmados.

-Que juegue cada uno a lo que quiera, ¿no?
-Pero ¿quién cree usted que vencerá e impondrá su dominio en un espacio reducido? Los más agresivos. Los chicos. ¿Es justo? ¡Ese patio fomenta la hegemonía masculina!

-Yo odiaba los balonazos en el patio, y soy chico. ¡No es cuestión de sexos, pues!
-Yo era tímido y solitario: a mí también me resultó más duro con los chicos...

-Pero usted tuvo chicas en clase desde los 11 años, qué bien. Yo no las vi hasta los 17...
-Pero lo que importa en la escuela es que sea atractiva, que estimule al aprendizaje.

-También es importante el aprendizaje social: normalizar el trato con el otro sexo.
-No propongo evitar el contacto entre sexos. Pero sí digo que juntarlos no es garantía de nada, porque el respeto es una actitud que se enseña y aprende, no es espontánea.

-¿Desde cuándo existe escuela mixta?
-La había en el siglo XIX, por cuestión de falta de espacio: ¡todos juntos en un aula! Luego, en los sesenta, aumentó la escolarización y los años de estudios, pero no había dinero suficiente para hacer escuelas separadas: el pecado original de la mixité es ése: es el resultado de una restricción presupuestaria.

-¿No nació para combatir la desigualdad?
-En verdad, no. Eso se argumentó luego, desde el 68 y desde el feminismo: se vinculó mixité a igualitarismo. Y en 1975 se aprobó en Francia la ley Haby, que impuso ya la mixité obligatoria en la escuela pública.

-¿Cuál es el balance?
-Que eso hoy es un tabú que no se toca, que no se puede discutir.

-Usted está haciéndolo.
-No resulto muy simpático, no encuentro mucho eco en los medios franceses...

-¿Cómo anda la enseñanza en Francia?
-Vemos que las chicas tienen un mejor rendimiento escolar que los chicos.

-¡La mixité las favorece a ellas, pues!
-No: no tiene que ver la mixité con el éxito de las chicas y el fracaso de los chicos.

-Pues explíquemelo.
-Los chicos sienten la escuela como limitación, porque fuera viven cosas más interesantes. Tienen una rica vida tribal fuera y, ante eso, el modelo escolar se queda arcaico.

-¿Y no pasa lo mismo con las chicas?
-A una chica no se la presiona tanto para que estudie como a un chico. Ese difuso machismo social familiar carga de presión escolar al chico, mientras que la chica acude más relajada. Y, así, ella se toma la escuela con más ganas: ve que la alternativa a estudiar es una vida dependiente de un hombre.

-Qué paradoja.
-Además, a la chica se le enseña en casa a ser disciplinada, limpia, ordenada, dulce. ¡Y todo eso resulta útil luego para los estudios!

-El machismo social estimula a las chicas.
-Digamos que la adaptabilidad de las chicas es hoy muy superior a la de los chicos.

-Entonces, es indiferente que chicas y chicos estén juntos o separados en las aulas...
-¡O no!: estudiémoslo sin prejuicios pseudofeministas. ¿Por qué separar es discriminar? ¡A menudo puede ser lo contrario! ¡A menudo resultará más igualitarista separar!

-¿Qué propone usted?
-Que durante su adolescencia los alumnos puedan optar libremente entre estar en un aula mixta o separada por sexos. ¡Eso sí es igualdad de opciones! Lo de hoy es violencia psíquica ejercida sobre muchos jóvenes.

-Pues aquí queda dicho, señor Fize.
-Además, hoy veo aulas con 28 chicas y dos chicos (o al revés): ¿eso es mixité o qué es, dígame? Para quien queda en minoría, esto es psíquicamente muy dañino: ¡mil veces mejor le iría estar en un aula separada!

POLÉMICO

Michel Fize opina que la supresión del velo en las aulas francesas es una muestra de rechazo a la diferencia "en nombre de una supuesta neutralidad llamada laicidad". A este sociólogo le gusta meter el escalpelo en asuntos muy delicados, aunque incomode así a sus compatriotas. Me revela que allí, después de toda una vida en escuelas mixtas, las aulas de formación profesional para peluquería se llenan con un 99% de chicas, y las de mecánica de automoción, con un 97% de chicos: por eso se niega a sacralizar la escuela mixta como garante del igualitarismo. El imaginario social es mucho más poderoso que un aula. Lo estudia en Les pièges de la mixité scolaire (Las trampas de la escuela mixta), libro polémico en Francia e inédito en España

16.9.04

El Informe Kinsey: Falsedades mundialmente difundidas

"INVESTIGACIONES SOBRE LA SEXUALIDAD HUMANA" [1].

La Dra. en Bioética Marta Tarasco [2], en su revisión sobre las consecuencias del informe Kinsey, fue concluyente. Hace 50 años, entre 1948 y 1950, Alfred Kinsey, un biólogo norteamericano publicó dos libros sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres, cuyos resultados contribuyeron a desatar la llamada "revolución sexual". Kinsey, defendió que todos los comportamientos sexuales que se consideraban desviados son normales, mientras que propuso que el ser exclusivamente heterosexual es anormal y producto de inhibiciones culturales y de condicionamientos sociales. Kinsey, compartió la visión sobre el hecho de que los cristianos habían heredado la aproximación casi paranoide del comportamiento sexual de los judíos.

Después de 40 años, en los cuales se había dado credibilidad absoluta a dichos datos, con las terribles consecuencias que conllevaron para la sociedad a nivel moral e intelectual, científicos de varios países junto con el F.B.I. demostraron la falsedad de tales conclusiones y el poco rigor científico en las mismas. Los datos habían sido estadísticamente manipulados porque la muestra era manifiestamente sesgada, con un número importante de presos, exhibicionistas, paidófilos y vejadores sexuales, incluyendo en la metodología vejaciones y estimulación sexual de adultos a niños de meses. Kinsey y sus colaboradores, se propusieron cambiar los valores morales tradicionales, con la siguiente estrategia:

a) Defender el establecimiento de que la bisexualidad es la orientación sexual para gente normal y sin inhibiciones.

Esto alentaría a las personas heterosexuales a tener prácticas homosexuales, ya que la heterosexualidad sería solo una opción en un rango de múltiples conductas sexuales.

Cambiaría la norma de sexualidad heterosexual, con su estructura familiar tradicional y los valores y roles del comportamiento sexual convencional.

b) Propuso un plan para que en la sociedad los niños fueran educados en la bisexualidad y entrenados por miembros de generaciones superiores.

La influencia de sus teorías alcanzaron a la sociedad y a la ciencia, contribuyendo decisivamente a la desaparición en el catálogo de enfermedades mentales [3] de la homosexualidad como patología, a menos que sea egodistónica, es decir, (que la persona con inclinación homosexual no se encuentre cómoda con dicha inclinación) Sin embargo, es importante señalar que, incluso científicos de la escuela de Kinsey que opinaban claramente que la conducta homosexual es normal y plenamente aceptable, afirmaran: "Es de vital importancia que todos los profesionales en el campo de la salud mental tengan presente que el hombre o mujer homosexuales son fundamentalmente un hombre y una mujer por determinación genética y que tienen tendencias homosexuales por preferencia aprendida" [4] . Esto corroboraría la hipótesis de que las inclinaciones homosexuales, no son innatas al individuo. Cada día hay mayor número de especialistas que no han renunciado a la terapia de restauración de la identidad sexual, considerando la inclinación homosexual como un trastorno psíquico de tipo neurótico desarrollado durante la infancia-adolescencia y susceptible de ser tratado [5] . Kinsey, utilizó, además, el término adicción para referirse a las relaciones maritales, que preservan la fidelidad de la unión conyugal. Desgraciadamente sus conclusiones se siguen tomando en cuenta para las decisiones sobre política de salud sexual y/o reproductiva, y son en gran medida el contenido de los planes educativos en materia de sexualidad en todo el mundo".

Las consecuencias más directas de tales divulgaciones científicas para la persona, fueron separar y justificar éticamente, la actividad sexual y la procreación (sexo sin procreación), el ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio (amor libre), y la separación entre la actividad sexual y el amor.

Con la rápida aparición en los años 60 de los primeros métodos contraceptivos, y el desarrollo del concepto de Planificación Familiar por los organismos oficiales de salud pública, la fertilidad, (entendida como la dimensión constitutiva de la sexualidad y capacidad de procreación), empezó a verse como una amenaza para el hombre.

Ante esta crítica situación, en 1968 el Papa Pablo VI presentó su profética encíclica sobre el Amor Humano y la Paternidad Responsable (Humane Vitae), donde se oponía valientemente a dicha concepción deformada de la sexualidad y a la utilización de métodos contraceptivos que impidieran la recta regulación de la fertilidad. Pablo VI desarrolla un hermoso proyecto sobre la decisión y ejecución de la procreación, que respeta la dignidad de los esposos y la vocación a la donación del amor esponsal. Pablo VI, exhortó a los científicos a que desde su ámbito y competencia se esforzaran para encontrar soluciones, convencidos de que no puede darse contradicción entre la ciencia y la fe [6] .

A finales de los años 70, abogando por los derechos de decidir sobre la capacidad de procreación, se desarrollaron e implantaron las técnicas de Reproducción Asistida con la separación entre procreación y sexualidad (procreación sin actividad sexual) En 1978, se logra el nacimiento del primer niño probeta, (con la FIVET) y en los 80 se perfecciona la técnica. La clonación llegaría más tarde en los 90.

Finalmente, en estos últimos años dentro de un proceso que podría denominarse, de gradual desestructuración cultural y humana de la institución matrimonial se separa la identidad sexual y el género. Ser hombre o mujer no estaría determinado fundamentalmente por el sexo, sino por la cultura. Con ello se atacan las mismas bases de la familia y de las relaciones inter-personales. Si la cuestión del género es cultural y no se identifica el hombre con su sexo para proyectarse como masculino o femenino ¿Por qué una madre no puede hacer de padre y un padre de madre?

Por último en este nuevo milenio una crisis profunda de la paternidad a todos los niveles, biológica, ontológica, educativa y funcional, ha llevado a la sociedad a asumir como algo natural la separación entre procreación y paternidad. Ya no es necesario el padre para procrear. Se está investigando incluso, la Reproducción a partir de dos mujeres. La sociedad ideal debería conducir a una indiferenciación sexual, en el que el feminismo y las personas con inclinación homosexual encontrarían la estabilidad jurídico-legal y social que propugnan sus relaciones sexuales. Los hijos perderían definitivamente la figura del padre.

El padre aparece como inexistente cuando se pretende que el hijo pueda depender de la elección única e individual de la mujer, a veces incluso de modo homosexual, en nombre de una biologización solitaria de la filiación. El padre, en resumen es desposeído de su hijo y de su propia función. La consecuencia directa de todo esto entra directamente en el campo de la ética y por lo tanto de la bioética, porque hablamos de la vida del hombre.

No es suficiente fabricar carne humana, dice el profesor Anatrella [7] : la filiación debe establecerse partiendo de la diferencia de los sexos y la sucesión de las generaciones entre el padre y la madre, e instituirse para que se desarrolle y se reproduzca en la historia. Una antropología que niegue esta realidad construye una ética similar y por descontado ejecuta una bioética distorsionada y que contradice la verdad sobre la vida del hombre. Las palabras del Papa Juan Pablo II [8] en la Familiaris Consortio, hace casi 20 años, han sido proféticas "es necesario esforzarse para que se recupere socialmente la convicción de que el puesto y la función del padre en y por la familia son de una importancia única e insustituible".

[Resumen de la ponencia de Belén Vendrell en el Congreso de El Escorial, 2001]

NOTAS

[1] Reisman, J. Kinsey: Crimes and Consequences. Institute for Media Education. http://www.rsvpamerica.org.

[2] C.f.r.Tarasco, M. Consideraciones sobre la Influencia del Reporte Kinsey. En Cuadernos de Bioética.4º. 1997.

[3] Hatterer, L.J. Changing Homosexuality in the Male."Los psiquiatras han llegado por fin a, la conclusión de que los factores genéticos, hereditarios, constitucionales, glandulares u hormonales no tienen ninguna importancia como causas de la homosexualidad". New York: McGraw-Hill, 1970. ( En Van den Aarweg, G. Homosexualidad y Esperanza. Ed. Eunsa. 1997).

[4] Masters, W.H. - Johnson, V.E. Homosexuality in Perspective. ( En Van den Aarweg, G. Homosexualidad y Esperanza. pag.48 Ed. Eunsa. 1997)

[5] Van den Aarweg, G. Homosexualidad y Esperanza. "La homoxesualidad es un tipo de neurosis. La persona con este complejo de inferioridad abriga una compasión infantil específica". Ed. Eunsa. 1997.

[6] Humanae Vitae. Pablo VI. Nº 24.

[7] Anatrella, T. Las consecuencias psicológicas de la disfunción del sentido de la paternidad en la sociedad actual. (En Familia et Vita. Ed. Española. Año IV, Nº 2-3/1999)

[8] FC. nº 25.

La homosexualidad y la cuadratura del círculo

Quisiera referirme, sobre todo, a quienes tienen una acusada tendencia homosexual y no a aquellos que optan por un dejarse llevar aleatorio en el terreno afectivo. Tal vez no es tan fácil trazar una frontera.

Quien piensa que el hecho homosexual es normal se contradice. Lo normal es lo que está sometido a normas y a normas que no dependen del interesado. Si el delantero centro hace un mate con el balón por encima del larguero o si el jugador de basket mete una canasta “de chilena” la acción puede ser brillante, pero bastante ridícula. No pretendo hacer gracias sobre un tema delicado sino ser gráfico.

La realidad de las severas infecciones, sin previo contagio, que pueden producirse en las prácticas homosexuales no parece ser algo muy considerado. Desde el momento en que una persona se despecha, pensando que tiene la razón, puede que no haya quien la pare. Por esto voy a intentar otras reflexiones. El hombre o la mujer profundamente homosexual no es un ser normal sino una biografía con una dramática contradicción. El drama de la homosexualidad puede llegar a tener la misma entidad que cualquier otra enfermedad dura y crónica. Quienes dan carta de normalidad a las prácticas homosexuales mienten porque la heterosexualidad física es una evidencia biológica. Pero el hombre puede negar la evidencia como cuando niega un penalti de tarjeta roja o dice con genuina frescura que no estaba copiando mientras esconde una chuleta en el pupitre. Cuando se niega lo evidente se afirma el cinismo. El cínico es aquel que no tiene más verdad y bien que su interés.

El progresismo de alcanzar la victoria gay es la peor dentellada que puede hacerse a unas personas que merecen todo respeto y ayuda como son los homosexuales. Una inmensa inepcia mental aprueba la cuadratura del círculo precisamente porque no tiene ninguna institución estable que defender: ni la de la naturaleza humana, ni la de la familia, ni ninguna; por eso se reduce a ser todo progresismo. Se trata de una huida hacia delante; un pretendido progreso sin referencias a puntos cardinales ni a brújulas “opresoras”…El mejor modo de caer por un abismo.

Cuando se tiene fiebre y se suda lo mejor no es dormir con la ventana abierta para que entre el aire frío. Conviene estar caliente, fermentar la enfermedad y superarla. Las enfermedades del propio carácter son de las más difíciles de mejorar, tanto más si no se reconocen. Una persona homosexual, en principio, puede ser diez veces más inteligente, noble y limpia que otra heterosexual; pero eso es distinto de su situación psico-afectiva. La homosexualidad se inserta dentro de la línea de realidades dramáticas de un mundo con heridas lacerantes. Quien tenga respuestas para estas heridas también las tendrá para dos de ellas: la homosexualidad y el cerrilismo infrahumano e insultante de los que no se hacen cargo de este duro problema. Los que tienen capacidad para detectar la aurora en medio de la madrugada o la curvatura de la tierra en un inmenso plano son los que tal vez puedan entender las coordenadas de este problema.

José Ignacio Moreno Iturralde

14.9.04

Expertos alemanes rechazan la clonación de embriones

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La vida de 'los otros'

Los lesionados medulares aprenden a vivir de otra forma

Por Ángeles Gómez. Madrid, EXPANSION, 13-09-2004

En España hay más de 35.000 lesionados medulares, la mitad de ellos tetrapléjicos (inmovilizados de cabeza para abajo), pero la mayoría afronta su situación y aprende a vivir aprovechando al máximo sus capacidades. Es otra forma de vida.

José Ramón, Alberto y Pedro son jóvenes, ninguno sobrepasa los 40 años. Los tres comparten un pasado de actividad laboral que un día se vio interrumpida, bruscamente. Su presente está ligado a una silla de ruedas y su futuro seguirá unido a esa silla. Pero todos tienen grandes planes: aprovechar y disfrutar la vida al máximo. Y una enseñanza: "Hay que buscar los momentos buenos, que los malos vienen solos", asegura Alberto.

Son tres de los, aproximadamente, 35.000 lesionados medulares (afectación de la médula espinal por diferentes causas) que hay en España, la mitad de ellos tetrapléjicos, carentes de movilidad y sensibilidad en sus brazos y piernas. También tienen alterado el sistema nervioso vegetativo, con pérdida de control de esfínteres (micción y defecación), de la función sexual y, muchos de ellos, padecen problemas respiratorios, en la piel y vasculares.

"Los problemas que se plantean en estos enfermos, además de la movilidad, derivan en que precisan asistencia para todas las actividades de su vida: comer, aseo personal, levantarse de la cama a la silla... Pero pueden ser independientes en la movilidad cuando aprenden a manejar una silla electrónica", explica Carmen Valdizán, jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Hasta los casos más graves pueden recuperar parte de su autonomía, labor en la que es crucial la rehabilitación, desde la fase aguda, en los días inmediatamente posteriores a producirse la lesión, porque "la rehabilitación no sólo persigue el aspecto físico, también el psicológico, y la integración y normalización del individuo en la sociedad y en su entorno".

Pero los logros dependen en buena medida del propio enfermo, que debe desarrollar un esfuerzo físico y psíquico titánico. "Esto es un suplicio. No todo es 'aquí te pillo aquí te mato'. Para conseguir un poco hay que trabajar una enormidad", asevera Pedro, albañil de 40 años, que ha quedado parapléjico (inmovilizado de cintura para abajo) a consecuencia de un accidente laboral.

Trabajo constante

Para Alberto, electricista de 33 años, tetrapléjico, "la recuperación de un lesionado medular depende en más de un 50% de estar bien anímicamente". Y sabe por qué lo que dice. Hace seis meses tuvo un accidente de coche. "No perdí el conocimiento en ningún momento. Tenía el cuerpo dormido. En principio creía que sólo eran las piernas, pero luego me di cuenta que también lo estaban los brazos". En la UVI, "asimilas que estás tumbado y no hay otra". Había días que se quedaba dormido en el gimnasio. Sin el menor interés por intentar tirar de las pesas (de un kilo). "He pasado semanas de no ver color. Ahora ya tengo el chip ajustado". Consigue vestirse solo, enjabonarse y lavarse los dientes. Pero también coger un vaso y encenderse un pitillo. Todo, aprovechando la posición semicerrada de su mano derecha y la movilidad de su pulgar izquierdo.

"¡Es increíble lo que se puede hacer con un dedo!".

Los 29 años de experiencia en el Hospital de Parapléjicos le permiten a Carmen Valdizán afirmar que "el futuro del lesionado dependerá, en buena medida, de la labor inicial, donde además de salvarle la vida hay que dotarla de sentido. La gente, cuando conoce su situación, sabe con lo que cuenta y que tiene que empezar una nueva vida con todo aquello que tiene". Para ello, un equipo multidisciplinar enseña al enfermo a utilizar y desarrollar todas sus capacidades, y a vivir de nuevo".

La tecnología, actualmente, juega a favor del lesionado medular.

"Se les puede dotar de independencia. Las sillas electrónicas se pueden mover aprovechando mínimos movimientos de la mano e incluso soplando. Mediante la voz es posible controlar el entorno: desde encender y apagar las luces, hasta cambiar los canales del televisor, abrir y cerrar puertas y ventanas o contestar al teléfono". El entorno se puede adaptar a las necesidades de cada enfermo con un software diseñado específicamente para él.

El ordenador es otro instrumento que ha revolucionado la vida de los tetrapléjicos, por eso en el hospital de Toledo todos los enfermos reciben clases de informática. "Actualmente es un instrumento cultural y de comunicación imprescindible. Existen diferentes sistemas, como el Irdata o el ratón facial, que permiten con pequeños movimientos de los músculos, incluso oculares, manejar el ratón y poder navegar", apunta la rehabilitadora. "Nadie debe tener restringido el acceso a la comunicación, y menos un lesionado medular. La informática ha supuesto un paso de gigante para ellos".

Dispositivos adaptadores

Existen otra serie de estrategias para dotar al lesionado de la mayor autonomía posible, como son lápices, peines y cubiertos adaptados a unas manoplas que les permiten escribir, peinarse y comer. "Dependiendo de la afectación neurológica, existen una serie de músculos que conservan el movimiento. Hay una gama muy amplia de independencia dentro de los lesionados medulares", subraya Carmen Valdizán, y corrobora Alberto: "No hay dos lesionados iguales".

La aspiración última es conseguir la plena reincorporación de la persona en su entorno, incluso que desarrolle una actividad laboral. El ingeniero José Ramón del Pino, de 38 años, quedó tetrapléjico hace cinco años, por un accidente de tráfico. "Antes yo era una persona que no paraba nunca en casa. Trabajaba de obra en obra, no me gustaba el trabajo en la oficina". Por eso, al principio, "lo que mas me costó era saber dónde me podía meter".

La empresa de construcción Antolín García Lozoya, para la que trabajaba, siempre le ha ofrecido su reincorporación, incluso todavía lo hace, pero "no me quiero encerrar". Por fin encontró su puesto en la Asociación Provincial de Parapléjicos y Grandes Minusválidos de Toledo (Aspaym), de la que es presidente, actividad que muchas veces le genera demasiado trabajo. "Buscamos ayudas, subvenciones, asesoramiento. El principal problema del lesionado medular es qué puede hacer, y nosotros le ofrecemos cursos de formación. Un tetrapléjico puede hacer todo lo que quiera dentro de su capacidad".

Sin embargo, Pedro, que también reconoce el apoyo que le está prestando la empresa para la que trabajaba, no es tan optimista al respecto: "Que me contesten, sin hipocresías: ¿Quien va a dar trabajo a un parapléjico sin estudios?. Nadie". Alberto tampoco quiere pensar en trabajos, "es lo último en lo que se me ocurre pensar". Lo que desea es viajar, conocer gente, salir a cenar y hablar mucho, "pero no con psicólogos ni con psiquiatras".

Todos los implicados en estas historias destacan el importante papel que desempeña la familia, que también debe recibir asistencia profesional para asimilar la nueva situación, según Valdizán. De hecho, José Ramón halló en su mujer y su hija la principal razón para luchar: "lo primero que tenía en la cabeza es que no me tienen que ver mal. Desde el principio quise que fuésemos una familia lo más normal posible". Pedro confiesa que "tengo una segunda oportunidad, y quiero disfrutar de mi mujer y mi hijo", y Alberto lamenta que "mi padre no acaba de asimilar lo que me ha pasado".

El presidente de Aspaym también lamenta la existencia de "barreras sociales", más difíciles de suprimir que las arquitectónicas, que "se solucionan en cualquier momento con dinero". En su opinión, "se trata de un problema de concienciación. La gente ve una plaza de aparcamiento reservada para minusválidos y la ocupan, para no andar diez metros. Lo mismo pasa con un paso rebajado". Con todo, confía que son actitudes que están cambiando, también entre los políticos, que "cada vez hacen más cosas para los discapacitados, pero sin nosotros", palabras que matiza con un, "tal vez nosotros seamos demasiado impacientes, y queramos las cosas ya".

Nadie como ellos pueden opinar de la actitud de Ramón Sampedro, cuya lesión se encontraba en la sexta vértebra cervical, como Alberto, como José Ramón (la tiene en C5-C6). Para Carmen Valdizán, "las cosas han cambiado mucho en 25 años, y este hombre, actualmente, no se habría quedado postrado en la cama". Alberto entiende que "si yo estuviese todo el tiempo en una cama, sin poder ni hablar....No comería. Me moriría", pero él sí siente, "tengo la suerte de tener dolores".

Últimamente, José Ramón ha hecho parapente en el mar, ha montado a caballo. A Alberto, que espera dejar el hospital dentro de un mes, le espera un "bordillo en la calle, caerme, que alguien me ayude", y volver aprender a conducir. Ellos no ocuparán ningún titular de periódico, ni serán protagonistas de una película.

La regeneración neuronal, cada vez más próxima

La regeneración neuronal, intentar reparar el daño provocado en el sistema nervioso, centra el trabajo de muchos grupos de investigación en todo el mundo. Hasta ahora se han hecho diferentes intentos, pero con escasos resultados. El científico Manuel Nieto, del Instituto Cajal, de Madrid, trabaja desde hace 30 años en este área. Él fue de los primeros investigadores del mundo que apostó por la regeneración neuronal. Junto con su hijo está estudiando un modelo animal que puede aportar las claves para la reparación de las lesiones medulares: el crecimiento del cuerno de los ciervos, a los que, en un año, "les crece un cuerno de un metro de longitud. Salvo en los embriones, no existe ningún crecimiento tan rápido".

La hipótesis del estudio es que el crecimiento del asta está guiado por el nervio, que es el trigémino, y que es un nervio craneal que también poseen las personas. "Nuestro propósito es analizar los genes que dirigen ese crecimiento y comprobar el entorno en el que sucede el crecimiento. Posteriormente intentaremos reproducir las condiciones en otros animales".

Pero esta no es la única línea de investigación que dirige Nieto. También se ocupa de las células madre procedentes de la médula ósea del paciente. "Intentamos comprobar si las podemos orientar para que se conviertan en células nerviosas. Tienen la ventaja de que al ser del propio paciente no generan problemas de rechazo". Manuel Nieto reconoce que el problema es muy complejo, pero se manifiesta absolutamente convencido de que en los años próximos se lograrán importantes progresos en este campo. "Nos estamos acercando. Aunque parezca que la cosa va muy lenta, es asombroso todo lo que ha cambiado en tres décadas".

De la misma opinión es Miguel Angel Carrasco, gerente del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, centro que concede a la investigación neurológica una gran importancia. De hecho, "estamos desarrollando investigaciones en fases preclínica y clínica sobre reparación del sistema nervioso, tanto desde el punto de vista molecular como electrofisiológico. No esperamos que un parapléjico, después de una reparación, vaya a salir corriendo, pero sí confiamos en que se producirán avances que mejorarán notablemente sus capacidades". Mientras, los enfermos "están muy interesados en todos los progresos", destaca Carmen Valdizán,. Y Alberto confía en que "no digo mañana, pero dentro de cinco o diez años habrá algo para esto. Les interesa a todos, porque somos un gasto sanitario tremendo", reflexiona Alberto.

Ellos son "los otros".

La recuperación de un lesionado medular depende de estar bien anímicamente

A la persona que ha sufrido una lesión medular hay que salvarle la vida y dotarla de sentido

Un tetrapléjico puede hacer todo lo que quiera, dentro de las capacidades que posee

Viajar, conocer gente, salir a cenar con amigos y hablar mucho, pero no con psicólogos

Tengo una segunda oportunidad y quiero disfrutarla con mi mujer y mi hijo

Las barreras arquitectónicas se solucionan con dinero. Las difíciles son las sociales

Me espera un bordillo en la calle, caerme y que alguien me ayude a levantarme


Un día en la vida de Alberto

Alberto vivió su 11-M particular: ese día le trasladaron, desde Burgos, al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Tardó tres horas en cruzar Madrid. Tras superar el impacto inicial, cuando comprendió que su lesión no era reversible, comenzó a entender muchas cosas. "¿Sabes lo que es un problema? No es el recibo de la hipoteca, ni tu relación con tu pareja. Un problema es tener delante un filete y no poder comértelo. Estar delante de una chica que te gusta y no poder tocarla es un castigo duro".

Pero estas palabras no son desánimo, es asumir una nueva vida, una voluntad decidida: "No me voy a dar por vencido. Tengo rabia y coraje, y eso es lo que me está haciendo entender que tal vez llegue a ser más feliz ahora que antes".

Una de las alteraciones que más le ha costado asimilar es el control de los esfínteres, cuando comprendes que tu intestino ha evacuado irremediablemente, sin sentirlo. Confiesa que era absolutamente humillante. También ha comprendido la importancia de llevar las uñas de las manos cortas: unos milímetros de más bastan para no poder apretar el botón del ascensor. Esa etapa está superada, y ahora está esperando salir a la calle. "No me da miedo. La vida del hospital no es la que me espera a mí, no la de estar en una habitación". Quiere irse a vivir solo, y tal vez casarse.

Una lesión medular supone una pérdida del movimiento voluntario y de la sensibilidad desde la zona afectada para abajo. La pérdida de movilidad será mas importante cuanto más alta sea la lesión, esto es, según afecte a la zona cervical (comprende las 7 primeras vértebras), dorsal (compuesta por 12 vértebras) o lumbar (5 últimas vértebras) de la columna. En los tetrapléjicos, la comunicación nerviosa se interrumpe en las vértebras cervicales, y si el daño se localiza en las primeras es imposible hasta respirar sin la ayuda de dispositivos (respiradores). Cuanto más abajo se produzca la lesión, más músculos quedarán intactos.

Aunque las expectativas de los lesionados medulares ha mejorado notablemente, entre otras razones por la mejor atención en el lugar del accidente, cada vez hay más accidentes que provocan lesión medular. La esperanza de vida de un parapléjico se encuentra en el 90% respecto a la población general y desciende hasta el 85% para los parapléjicos.

La causa más común de muerte en los lesionados medulares es por enfermedades del aparato respiratorio, la que la lesión puede afectar al diafragma, que es el músculo más importante de la respiración, seguido por las enfermedades cardiacas.

Otro problema común en los lesionados medulares es la aparición de úlceras por presión, especialmente en las zonas de apoyo: nalgas, caderas, tobillos y talones, por lo que son necesarios los cambios de postura cada dos horas.

Un problema que cada vez afecta a más personas

En España hay 500 lesionados medulares por cada millón de habitantes.

El 75% de los casos son varones y la edad media es de 38 años.

Las causas más frecuentes son accidentes de coche (35%), caídas (16,5%), problemas médicos (10,8%), otros accidentes de vehículos a motor (6,2%), accidentes de trabajo (5,3%) y el resto corresponde a otras causas.

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En defensa de la civilización, contra el uso de embriones humanos como materia prima

E-Cristians.net.- La autorización, dada el pasado mes de agosto por la Autoridad de Fertilización y Embriología Humana (AFEH) del Reino Unido a una línea de investigación para producir células madre por clonación de embriones humanos, ha vuelto a hacer evidente que la humanidad arrastra un problema ético de dimensiones históricas por lo que puede significar de ruptura antropológica. Pero su naturaleza presenta algunas diferencias en razón de la procedencia de los embriones; ya sea su origen la inseminación artificial o ya sean producidos de manera exprofesa por clonación. Ante este hecho, es necesario hacer las siguientes consideraciones:

1. ¿En qué sentido es un problema ético? Como sustantivo, constituye el saber específico sobre aquello que es bueno y aquello que no lo es; sobre aquello que es justo y su contrario. También significa reflexionar sobre las cosas que hacemos, sus fundamentos y los valores que nos damos. Por lo tanto, cuando tratamos sobre el uso de embriones humanos como material para experimentar, es más necesario que nunca averiguar dónde está el bien, qué es justo y cuáles son los valores que en cada caso se generan. No actuar así significa trivializar el mal contra el hecho humano.

2. La ciencia, como ya advirtió Bertrand Rusell, no puede fundar ni sustentar por sí misma ningún principio moral, ninguna ética. Es un medio para el conocimiento racional y por lo tanto en sí misma no predetermina ningún fin. Así, por ejemplo, el conocimiento sobre la energía nuclear no implica necesariamente su utilización, y todavía menos puede justificar el uso de la bomba. Cuando se habla de razones científicas para justificar una decisión ética, se están invirtiendo los términos de la racionalidad humana. Es la ética la que tiene que guiar las aplicaciones de la ciencia.

3. El uso de embriones plantea dos cuestiones éticas fundamentales. Una es la de cuando empieza a existir el ser humano. No hace falta partir de ningún apriorismo religioso para formularla, ¿sólo hace falta apelar el sentido ético? "¿Cuándo nace, cuándo se fecunda un óvulo, cuándo..?." Porque de no aclarar este interrogante, pueden estar matando a toda una generación entera de seres humanos para trivializar aquello que es lo más importante: la vida. La segunda cuestión hace referencia a si la vida de un ser humano puede ser concebida como un medio al servicio de otro.

4. En su fundamento el ser humano tiene dos componentes. Una es la material determinada por el código genético. Es necesario recordar la evidencia: los genes situados en los cromosomas controlan las características de los organismos. Cada gen codifica un programa biológico con una función específica y el conjunto de genes de cada persona forma su genotipo de cada ser humano. Además el fenotipo se refiere al conjunto de características morfológicas, fisiológicas, bioquímicas y de comportamiento que diferencian un individuo de otro. El fenotipo empieza a formarse durante la formación del óvulo fecundado, el zigoto continúa hasta la edad adulta debido a la acción del genotipo con el ambiente. Estas son cuestiones elementales de la biología que no pueden ser menospreciadas y que nos señalan en el marco de la concepción evolucionista que hay un ser humano definido por sus genes que registra un cambio gradual desde el óvulo fecundado hasta su desarrollo total. En este proceso no hay un periodo en el cual el ser sea "menos" humano que otro, sino momentos diferentes de la evolución de un mismo ser. Sólo una acientífica visión basada en la imagen antropomórfica de lo que es ser humano explica el absurdo que se proyecta sobre el embrión para utilizarlo como material o sobre el feto, para abortar. Si el genotipo es la condición necesaria para que exista la persona, el fenotipo es la condición de suficiencia y guarda relación con la sociabilidad, con todo lo que no soy yo: medio natural, cultura, los otros. La interacción entre yo genético y el que me rodea completará mi proceso de personalización. Que se inicia no con el nacimiento, no a las arbitrarias 12 o 16 semanas de gestación, sino en el momento en que el óvulo es fecundado.

5. Por lo tanto, sólo podemos definir que el ser humano existe a partir del momento que se da su condición necesaria, única e irrepetible que entregada a su natural desarrollo dará lugar a cada ser humano que existe: el momento de su exitosa fecundación que da lugar al embrión bicelular. Una de sus dos células posee ya el código genético completo que para sucesivas divisiones e interacciones con el medio, sin solución de continuidad configurará la corporiedad del nuevo ser humano. Todo intento de señalar en la existencia humana un origen diferente no tiene ningún fundamento científico. Es simplemente una arbitrariedad.

6. El argumento de querer considerar un ser humano en función de su autonomía y conciencia es una falacia que conduce a un dramático callejón sin salida moral. Porque los niños recién nacidos no poseen ninguna de aquellas dos condiciones, al igual que los discapacitados mentales profundos, o las personas en coma, sin que esta situación signifique ninguna mengua de su condición humana: No pueden estar muertos, ni utilizados ninguno de sus órganos en beneficio de un tercero. Sería considerado un crimen. Nuestra civilización no parte de la conciencia ni la autonomía para definir un ser humano. No se puede confundir el ser humano, qué es y punto, con el proceso continuado de desarrollo personal, siempre en evolución hasta la muerte, generado por la interacción con el entorno.

7. Desde el embrión bicelular hasta la muerte no existe ningún cambio en la componente genética del ser. Una vez concebido no hay ninguna razón objetiva y generalizable que permita decir que su vida es prescindible a los 12 días, 12 semanas, 12 meses o 12 años. No se puede matar. No se puede, claro está, si uno cree que la vida de un ser humano nunca puede ser un medio al servicio de otro. Pero ¿éticamente es así?

8. ¿Es ético que determinados seres humanos sean concebidos como medio al servicio de un fin por bueno que este sea?, como curar unos enfermos o, más aún ¡redimir la humanidad y acabar con la injusticia! Kant ya advirtió que no es admisible tratar a nadie como un medio, porque todo ser humano es un fin en sí mismo. Este es un fundamento de nuestra civilización: no podemos, por ejemplo, extraerle un riñón a alguien que esté en coma o a un discapacitado mental profundo para salvar la vida de otra persona. Ni siquiera lo podemos hacer con un cadáver, sin donación expresa y anterior de su órgano. Pregunta: ¿cuántas vidas salvaríamos si prescindiéramos de la voluntad de las personas y "recicláramos" todos los órganos y partes útiles de la gente que se muere y que en definitiva "serán comidas por los gusanos?". Pregunta: ¿Y si ni tan sólo podemos "utilizar" los muertos, en aras de qué principio se pueden hacer servir seres humanos en su estadio de feto y embriones?

9. Evidentemente no es la primera vez que determinadas ideologías proclaman la necesidad de sacrificar el respeto a la vida humana en aras de determinados "beneficios" para todo el mundo. El siglo XX nos lo recuerda al tiempo que nos advierte del inexorable final trágico que lo acompaña. El marxismo-leninismo tenía una buena causa -decía- para relativizar la vida humana. Nada menos que la redención, la humanidad y el fin de la injusticia en el mundo. Mucho más que la pretensión, también incierta, de curar la diabetes o el Alzheimer. La dramática situación de los trabajadores podía justificar que Marx escribiera cosas como esta: "Sólo hay un medio por acortar, simplificar y concentrar, los estertores feroces de la vieja Sociedad, y este único medio es el terrorismo revolucionario" (1848), o Lennin: "Hoy no se le debe acariciar a nadie la cabeza, a riesgo de que a uno le arranquen la mano; hace falta abrir a golpes, abrirlos sin piedad". El resultado de aquella redención ya lo conocemos millones y millones de muertes.

10. Por razones éticas, la utilización de embriones humanos como materia prima para la investigación terapéutica es profundamente contraria al ser y a la vida humana. Lo es, primero, porque mata y matará todavía más a centenares de miles de seres humanos. Y también lo es porque esta práctica degenera la concepción moral que fundamenta al ser humano y la vida en nuestra civilización. Es un cáncer moral que nos conduce a una sociedad en la que el valor del ser humano y su vida será relativo, tendrá unos límites arbitrarios, que definirá en cada ocasión el "Poder", el complejo político-económico-mediático.

11. Pero además, desde el punto de vista de los medios, el uso de embriones humanos no es la mejor solución. Se presenta como una certeza lo que no lo es y se hacen concebir falsas ilusiones a muchos enfermos, se juega con ellos y con su dolor como un argumento a favor del uso de embriones humanos. Una vez más el más fuerte se impone al más débil, como si dos mil años de civilización no existieran. Porque en realidad nadie sabe cuando se producirán resultados en la investigación, ¿10, 15 años? ¿O quizás nunca? El uso de embriones para obtener las denominadas células madre, pluripotenciales, útiles precisamente por su capacidad de transformarse en tejido especializado, que pueda curar una lesión cardiaca o generar insulina, presenta desde el inicio de los trabajos hace ya más de una década, unos problemas que no han sido vencidos, ni todavía se sabe como superar. Un de ellos, absolutamente determinante hace referencia a como asegurar que las células se reproducen para dar lugar al tipo de tejido que se necesita, y que no dé lugar a la formación de células cancerígenas. El cáncer es el riesgo no superado en el uso de embriones para fines terapéuticos y una de las causas de la incertidumbre sobre su futuro. Cuando los medios de comunicación hablan del tema, hacen entrevistas, nunca preguntan sobre este y otros problemas centrales, generan así una falsa sensación de seguridad. ¿Por qué actúan de esta manera los periodistas? ¿Por qué lo hacen los científicos que se dedican a esta actividad, o los políticos? ¿Por qué sólo se refieren a unas ventajas inciertas y silencian unos peligros inmediatos y reales? Aquí, en todo esto hay una tremenda vulneración del más elemental código moral.

12. Cuándo los embriones proceden de la fecundación "in vitro" se añade un segundo gran problema: el rechazo del nueve tejido. Las células implantadas corresponden a otro ser humano y esto provoca que el cuerpo del receptor reaccione para eliminarlas. Superar esta grave dificultad sin poner en riesgo al paciente, dañar su calidad de vida, y a la vez no acabar con las nuevas y frágiles células, es uno de los otros temas claves silenciados. La magnitud de esta dificultad es una causa que empujan la vía de la clonación, mucho más difícil, costosa e incierta, pero dónde el rechazo no existe, porque al clonar se destruye el núcleo de un óvulo -que contiene el mensaje genético de otro ser humano- por el núcleo de una célula del propio paciente. Cáncer y rechazo son dos de las grandes dificultades sin resolver, pero no son las únicas.

13. En el caso de la clonación, la barrera más inmediata radica en conseguir desarrollar las dos células iniciales hasta la fase pluripotencial, la cual permite obtener tejidos especializados, y esto significa llegar a un embrión de unas 200 células. Un equipo de científicos coreanos es el único que afirma haberlo conseguido, pero los intentos en los Estados Unidos han fracasado. Llegar a aquel punto entraña una destrucción indeterminada, incierta, pero en cualquier caso gran cantidad de embriones humanos, vistas las experiencias en la clonación de animales.

14. La denominada clonación terapéutica, tiene otro e importante frente de objeciones. Para muchos científicos es la puerta de entrada a la clonación humana, hoy radicalmente prohibida y penada, vista como una monstruosidad. Pero lo es porque el "Poder" político-económico no ha empezado a actuar sobre los medios de comunicación: la razón es simple. No se sabe como obtener un ser humano clonado. La clonación para obtener células madre para los denominados usos terapéuticos significará allanar el campo para que en el momento en que sea viable se pase a la colaboración humana. Entonces se desata todo el potencial mediático para convencernos de su legitimidad ética y de las ventajas que producirá. Exactamente igual que ha sucedido con el embrión humano y antes con el feto que de intocable se ha convertido en material de laboratorio, o de homicidio.

15. La situación descrita explica las graves reservas que hay en el ámbito internacional, sobre todo con respecto a la producción de embriones clonados, prohibida en la mayoría de países, con insólita excepción del Reino Unido en el caso de Europa. De hecho, está vigente la moratoria de dos años de las Naciones Unidas antes de decidir su prohibición o no a escala mundial, como defienden Francia y Estados Unidos. La misma Unión Europea rechaza ayudar a este tipo de investigación.

16. El uso de embriones procedentes de la fecundación "in vitro", también tiene fuertes restricciones en la mayor parte de Europa, dónde España es una excepción por partida doble. Por una parte porque se fecundan por sistema muchos más óvulos -por lo tanto embriones- de los que después se implantan a la mujer y, segundo porque también es uno de los pocos lugares donde se acepta la inseminación artificial de mujeres solas, con semen que facilita la propia empresa inseminadora, en una manifestación insólita de irresponsabilidad moral y legal, en la cual la elección de la paternidad se hace a ciegas. Después de la crítica a los matrimonios convenidos por los padres sin intervención de los interesados, ahora en nuestro país, es "progresista" que aquello que determinará en gran manera al ser del futuro hijo, la herencia genética paterna, provenga de un perfecto desconocido. Mientras se declara con grandilocuencia que hace falta lo mejor para los hijos, se promueve la paternidad a ciegas. ¿Cómo podemos convivir con tanto desorden?

17. La argumentación de que los embriones congelados procedentes de la fecundación "in vitro" pueden utilizarse para la investigación, sólo puede considerarse éticamente, si previamente se legisla el régimen cero para la producción de nuevos embriones excedentarios. En este sentido, la referencia a la ley alemana de reproducción asistida es obligada. La única razón por la que no nos inspiramos con ellas es la presión del lobby de empresas de fecundación asistida. A la vez es necesario reclamar la protección legal del embrión, y la limitación de las fecundaciones asistidas en las parejas unidas por matrimonio, como garantía jurídico-formal de protección del futuro hijo.

18. Lo más lamentable de todo porque revela el grado de manipulación en la que nos tienen inmersos, es que mientras este proceso de destrucción moral y de ser humano se lleva a cabo, existe una alternativa mejor que nuestros políticos y medios de comunicación silencian en lugar de difundirla: la utilización de células adultas del propio organismo para obtener células madre. Este procedimiento elimina los riesgos del rechazo y del cáncer, no presenta ningún conflicto ético, y sobre todo, la característica que hace falta subrayar, a diferencia de los otros procedimientos hoy ya presenta multitud de aplicaciones médicas con resultados excelentes. No es una hipótesis a 15 años vista, sino una terapia que se aplica. Ante esta realidad es sorprendente, incluso abre la sospecha de estar ante un fraude y manipulación de la opinión de grandes proporciones, la presión política y mediática por emplear embriones humanos.

19. Ante todo esto, es lícito preguntarse, si lo que hay detrás del uso de células humanas embrionarias no es otra cosa que el interés por rentabilizar los embriones que con exceso se producen en la fecundación "in vitro", obteniendo de esta manera un beneficio que superará al del propio fin de la acción médica, la fecundación asistida. Esta es lo que se puede denominar la vertiente "modesta" del negocio, pero que tiene un gran valor táctico dado que ha servido para romper la prohibición existente de protección absoluta del embrión. La vía del gran negocio es, pero, la preparación de clonación humana, de la cual la denominada clonación terapéutica, es la puerta de entrada.

20. Hacemos un llamamiento a toda la sociedad, a todas las personas, empresas, entidades y asociaciones y a las instituciones a que reflexionen a fondo sobre lo que tiene que significar el uso de embriones humanos para la destrucción de los valores sobre los cuales se fundamenta nuestra sociedad y la amplitud de sus consecuencias. Llamamos a la reflexión sobre la inutilidad y el daño de este camino y a la vez la necesidad de potenciar el uso de células madre no embrionarias, dar a conocer con amplitud sus éxitos y otorgar una mayor atención a terapias alternativas. El embrión es un ser humano y nunca este puede ser utilizado como medio.

Ante el galardón del León de Oro de la Mostra de Cine de Venecia al filme "Vera Drake"

Las víctimas del aborto en España denuncian sus graves consecuencias

Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) www.vozvictimas.org Madrid, 13/09/2004. La película "Vera Drake", que trata de la historia de una matrona que realizaba abortos clandestinos en Londres en los años 50, ha recibido el León de Oro. El sábado 11 de septiembre, en la ceremonia de entrega su director, el inglés Mike Leigh, se pronunció a favor de que "la mujer tenga la libertad de decidir si quiere o no tener un hijo en cualquier rincón del planeta".

Como señala una mujer de 31 años que abortó recientemente en Asturias y acudió después a AVA a recibir asistencia ginecológica y

psicológica: "Sin información verdadera sobre lo que pasa después del aborto y otras alternativas reales no hay libertad sino presión de la sociedad y el Estado hacia esa única salida. Siendo tan malo como ha sido abortar para mí, ¿Por qué lo he tenido tan fácil para la interrupción voluntaria del embarazo y nadie me ha echado una mano para seguir adelante con él?".

En AVA se asiste a mujeres y sus parejas que han abortado voluntariamente y se sienten víctimas de desinformación y asistencia social, y que testimonian que no lo habrían hecho si hubieran tenido un apoyo e información. La Presidenta de AVA, Carmina García-Valdés, señala que "Al presentar en este filme a Vera Drake como una persona buena, madre gentil y vecina solidaria, se puede transmitir la falsa información de que el aborto es algo bueno para la mujer, cuando se sabe hoy en día que tiene graves secuelas físicas y psicológicas científicamente demostradas". El Consejo Asesor Científico de AVA resume en doce puntos la información que toda mujer por Ley 41/2002 ha de recibir sobre las posibles secuelas y complicaciones de su aborto.

Entre ellas, su muerte, perforaciones uterinas, pérdidas del siguiente hijo, alteraciones del deseo sexual, esterilidad y alteraciones psiquiátricas.

Respecto a cómo el aborto afecta la salud psíquica de la madre, el Consejo Asesor Científico de AVA se une al mensaje de la www.Webdelamujer.com, en donde trabajan profesionales del calibre de Margarita Salas, Carmen Alborch y Marta Robles. En la Webdelamujer.com señalan que "entre los médicos, psicólogos, psiquiatras e incluso sacerdotes es bien conocido el llamado "síndrome post aborto"." Este cuadro designa el conjunto de graves síntomas fisiológicos, psicológicos y espirituales desencadenados tras la realización de un aborto. La gravedad de estas repercusiones es tal que afecta fundamentalmente a las mujeres que han abortado, "pero también se verifica (en distintos grados) en todos los demás que han intervenido en el hecho: el padre de la criatura, los médicos y la persona que aborta."

Una enfermera que fue testigo involuntario de múltiples abortos clandestinos en Madrid en los años setenta ha acudido a contar su testimonio a AVA. "Todas las jóvenes que yo veía pasar al quirófano a abortar lo hacían llorando y querían seguir con sus embarazos, pero les faltó ayuda o iban obligadas por sus padres. Los que hacían los abortos eran de otro equipo al mío. Tuve que dejar la clínica en unos meses porque no podía dejar de pensar en lo se estaba haciendo en el cuarto de al lado".

AVA, en nombre de las personas coaccionadas para abortar por sus jefes laborales y familias, y de las que se han visto forzadas por una situación desfavorable, pide al Gobierno la existencia de un verdadero estado social, con apoyo efectivo económico y laboral para las parejas en dificultades que quieren seguir adelante con su embarazo. Que se cuente la verdad científica de las secuelas físicas y psíquicas del aborto o interrupción del embarazo (Ley 41/2002) y que se ofrezcan alternativas reales y eficacez antes del aborto, ambas cosas obligatorias según la legislación vigente del RD 2409/1986.

AVA es una asociación feminista que quiere dar voz, asistencia médica y asesoramiento legal a las mujeres que hayan abortado, para que puedan denunciar ante los medios o juzgados pertinentes la falta de información, apoyo social y económico que han podido tenido en su situación. AVA ha nacido para representar a todas las personas que se sientan víctimas del aborto, tanto natural como provocado. Las adhesiones y las consultas pueden dirigirse a info@vozvictimas.org, y al teléfono operativo 24 horas 637 11 03 28.

13.9.04

Entre rejas por defender la vida

Defender la vida humana en el seno materno puede resultar peligroso, y no estamos hablando de un Estado totalitario sino de España. Fernando Viguier, un camionero de 49 años, lo acaba de sufrir en sus carnes. Esta es su odisea en manos de la Policía y del magistrado del juzgado número 9 de Zaragoza.

- Martirio en Zaragoza: Carta del Director de Hispanidad.com

10.9.04

El lío de la picha

Estamos tontos desde la Ilustración. Nos ponen delante un señor atractivo e inteligente que quiere morirse y nos desconcertamos. No sabemos qué decir. A lo más que llegamos es a un discurso individualista del tipo cada-uno-con-su vida-lo-que-quiera. Se va a morir el tipo, o se va a matar, o lo van a matar, y a lo único que llega el hombre contemporáneo es a lo de Pilatos. Es más, revestimos la indiferencia de caridad, para proclamarnos incapaces de juzgar a quienes quieren morir. Qué clementes. Qué buenos. Qué tolerantes. Una mierda. Una mierda de sociedad es ésta en la que, a poco que una se descuide y la depresión se le dispare y se le junte con un cáncer o una lesión medular, el propio marido, el hijo o el amante te compran un billete a Holanda o a Suiza en nombre de la dignidad. Es una paradoja (o a lo mejor no) que una época hedonista vea en la muerte un bien. La muerte es un asco y yo creo que estaban mejor de la azotea los que hace unos siglos movían el trasero para cerrar la ventana por la que el vecino pretendía tirarse. No eran menos tolerantes. Sencillamente, les importaba más el vecino. El espesor cultural de nuestra época es el del hilo de coser. No me refiero a leer muchos libros, sino a la cultura del señor que sabía que un hombre es un hombre; un campo, el pan, y el sol sale por el Este. El tipo que tenía certezas buenas sobre la realidad. En esa época cualquier paleto, sin leer a Aristóteles, sabía que el Ser es mejor que el No Ser. Y que el Ser tiende por naturaleza a perpetuarse, sea gato, lagartija u hombre. Por eso nos rebelamos ante la muerte. Por eso sabemos que es injusta. Puedes tener toda la fe del mundo, puedes conocer el sentido del cielo y de la tierra, y sin embargo la muerte de tu padre o de tu madre te hace polvo. Y tu propia muerte te repugna. Estamos hechos para la vida. Una certeza tan simple vale más que todo el éxito, todo el poder y todo el oro del mundo. Entre otras cosas porque te da fuerza para gastarte sin racanear millones de euros en cuidados paliativos, para que no sufra el que tiene la desgracia de agonizar; millones en los tetrapléjicos, para que puedan estudiar, trasladarse, ver cine, escribir, viajar y, gracias a todo eso, recuperar el amor a la vida. Porque te hace apretar los dientes y aguantar tu propio dolor ante el ser querido que se va, para que conserve el valor, para que sepa, mientras se muere, que la vida es un bien, que tú lo sabes, y que esa certeza misteriosa no nos lo puede arrancar nadie, ni la muerte. El hombre un ser depositado entre miríadas de estrellas es un universo ignoto, pero lleva esa luz en la frente. Esa extraña convicción que se llama también verdad. ¿Y qué no puede existir si la verdad existe? Hemos perdido esa sabiduría pequeña e inmensa y ahora andamos discutiendo si un niño tiene «derecho» a la eutanasia o no. Y si sus padres deben o no opinar (ya saben que es la noticia en Bélgica esta semana). Sencillamente, nos hemos hecho la picha un lío.

Cristina López Schlichting. La Razón.

9.9.04

La publicidad modifica la cultura juvenil a través de estereotipos que les pueden generar frustración

M. Álvarez Hernández (ABC, Madrid). La búsqueda de libertad o de nuevas sensaciones, rebeldía, competitividad, así como no perder la capacidad de diversión o disfrutar al máximo de la vida, son algunos de los principales valores que la publicidad transmite a los jóvenes por medio de anuncios creados especialmente para ellos. Al menos así lo refleja el estudio Jóvenes y Publicidad que ha presentado la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), con la colaboración del Instituto de la Juventud y la Obra Social de Caja Madrid.

Mientras que los publicistas sostienen que se limitan a «recoger lo que ya existe en la estructura social y utilizarlo para sus propios fines pero sin modificar la cultura o el comportamiento de los jóvenes», los sociólogos y expertos en educación, aseguran que cada día están más convencidos de la gran influencia que tienen los mensajes publicitarios en este sector de la población. La publicidad recoge valores sociales emergentes y que, en ocasiones guardan cierta correlación con el consumo de drogas, al fomentar la cultura de «vivir sin límites» y del «placer absoluto», según apunta el director técnico de la FAD, Eusebio Megías.

Lejos de reflejar la realidad, los anuncios suelen presentar un modelo aspiracional que muchas veces desemboca en un sentimiento de frustración por parte del joven que no responde al estereotipo de «cómo debe ser» que le ha inculcado la publicidad. A través de la televisión, la prensa diaria, revistas y suplementos (soporte mayoritario, utilizado en el 81% de las campañas) o la publicidad exterior, se construye la cultura juvenil, por una parte, estableciendo el concepto de «ser normal», aprovechándose de que el adolescente atraviesa una etapa en la que necesita integrarse en el grupo y por la otra, institucionalizando la moda de «ser joven» como un ideal de vida que trasciende al resto de la población y por último, aportando elementos, rasgos o frases que los adolescentes incorporan a su lenguaje y a su forma de hablar.

Los jóvenes son un público interesante para los publicistas, puesto que no sólo tienen una capacidad de compra creciente (el 18 por ciento no dependen de sus padres), sino que además influyen en buena medida en las adquisiciones familiares y son claves en la identificación de la marca por su gran cultura publicitaria, aunque critican un consumo que, sin embargo, justifican.

Un tipo de adopción desconcertante

Parece que todavía no existen estudios científicos sólidos sobre las repercusiones en los niños del hecho de ser adoptados por una pareja de homosexuales. Quizás podemos, más modestamente, hacer algunas reflexiones sobre esta posibilidad legal. Pienso que una pareja de personas homosexuales que conviven juntas pueden llegar a ser dos excelentes tutores o tutoras, incluso verdaderos amigos o amigas de los niños. Sin embargo cuando se suprime la complementariedad madre-padre desaparecen ambas realidades. Madre no hay más que una, y lo mismo se puede decir del padre. En conclusión: si se legaliza la adopción de niños por parejas de homosexuales se está privando a esos chicos de la posibilidad de ser criados y educados por personas adecuadas para hacer las veces de madre y de padre.

José Ignacio Moreno Iturralde

8.9.04

«Soy tetrapléjica, no puedo ver, hablar, ni respirar, pero pido ayuda para vivir»

Olga Bejano nada a contracorriente desde 1987, cuando su glotis se paralizó y sufrió una parada cardiaca por asfixia. Entró en coma profundo, estuvo clínicamente muerta y tuvo la «experiencia del túnel». Tenía 23 años. Ahora tiene 41 y no ve, no se mueve, ni habla, ni puede comer. Es tetrapléjica y sigue viva gracias a un respirador artificial. Pero oye, siente y piensa, su agilidad mental es extraordinaria y se comunica, gracias a su enfermera, a través de una serie de garabatos ininteligibles. A través de ellos Olga ha expresado a LA RAZÓN sus ganas de seguir adelante y pide más medios para vivir.

Mar Velasco (La Razón, Madrid).- A través del teléfono, que atiende su enfermera, se puede escuchar la vida de Olga abriéndose paso a través del respirador. Sin él hace tiempo que Olga habría regresado a aquella paz y aquella «Luz» que vio durante su «experiencia del túnel», cuando en 1987 –entonces era decoradora de interiores y fotógrafa– se cerró su glotis y entró en coma.

«Olga te escucha», me asegura su enfermera. Le formulo las preguntas y ella va leyendo, interpretando sílaba a sílaba los garabatos que Olga escribe en el papel. Es tetrapléjica, no ve, no habla ni come, pero su lucidez es absoluta.

Le pregunto si está al tanto del debate que ha surgido sobre la eutanasia a raíz del «rescate» del caso de Ramón Sampedro en la película «Mar Adentro» de Amenábar. «Sí, claro, lo sabe, lo sabe...», me asegura la enfermera, que a partir de ahora «lee» en primera persona las sílabas que nacen de los imperceptibles movimientos de la mano de Olga.

– ¿Conociste a Ramón Sampedro, Olga?

– Sí, le conocí. Nos carteamos dos veces. Le dije que si él tuviera más medios, seguramente querría vivir. Él me dijo que no podía entender cómo yo quería seguir viviendo, y que ni con veinte enfermeras, ni con silla de ruedas eléctrica, ni con ordenador ni con nada. Que él no quería vivir.

– ¿Qué le respondiste?

– Le envié mi «Carta contra la eutanasia», pero él dijo que ese era sólo mi punto de vista. Yo le respondí que tenía tantas ganas o más que él de irme, pero que al contrario que él, yo era creyente y quería que Dios decidiera cuál era mi día y mi hora. Ramón Sampedro luchó por lo que quería y lo consiguió, y yo, aunque estoy en contra de la eutanasia, respeto a los demás y no impongo a nadie mis principios. Porque el primero que nos hace libres es Dios.

– ¿Qué te empuja a vivir, Olga?

– Dios. Todo lo que soy lo he recibido de Él.

– ¿Qué quiere decirle a tanta gente que sin saber lo que es el sufrimiento pretende legislar el de los demás?

– Que nadie puede saber lo que es capaz de aguantar hasta que la vida no te pone el toro delante. Yo soy tetrapléjica, vivo gracias a un respirador, pero pido otra clase de ley. Una ley que regule y disponga más ayudas para los tetrapléjicos. A mí me cuidaban mis padres y mi enfermera, pero al fallecer mi padre, mi madre no puede con todo. Y yo no puedo ir a vivir a ningún tipo de residencia, sólo puedo vivir en una UCI, y eso sería una crueldad. El otro día se me estropeó el respirador, la enfermera había salido un momento, casi no lo cuento. Necesitamos más ayuda.

– Olga, ¿eres feliz?

– ¡Por supuesto que soy feliz! Tengo mucho sentido del humor, la gente que me conoce nunca me ve llorar. ¿Sabe lo que decía mi abuela materna? Que las lágrimas no son fértiles. Y yo, como verá, soy un vegetal muy activo... ¡Estoy escribiendo mi tercer libro!

Extracto de la «Carta en contra de la eutanasia»

«Creo que, debido a mi situación, puedo hablar viendo el problema desde el centro de la plaza y con el toro delante, no desde la barrera. [...] Me llamo Olga. Padezco una enfermedad neuromuscular grave, desconocida, progresiva y sin ningún tratamiento. [...] Mi vida es, desde hace ocho largos años, malestar físico, obstáculos, limitaciones, problemas hospitalarios, familiares, burocráticos... En una palabra: sufrimiento. Pero este sufrimiento si uno llega, como yo, a entenderlo, es una lección constante que ayuda a madurar y a superarse.

Soy católica, siempre he creído en Dios, en la existencia del alma y en que cuando uno muere no termina ahí su vida. Cuando estuve en coma, tuve la suerte de tener la famosa experiencia del «túnel». Esto transformó mi vida. Desde entonces, no tengo ningún miedo a la muerte, porque sé que cuando uno se va, allí se siente mucho placer y bienestar. [...] Está claro que mi hora no había llegado, y yo no soy quién para alterar el destino y mucho menos los planes de Dios.

Vivimos en una sociedad en la que priman el placer y lo material, pero el sufrimiento y la muerte vienen incluidos en la vida, forman parte de ella. Soy partidaria de luchar, no de «huir» [...] por eso lucharé hasta el final. Respeto y entiendo a los que se dan por vencidos y no creen en nada; pero yo, cuando llegue al «otro lado», quiero tener la sensación de llevar mis deberes cumplidos [...] La mentalidad de que sólo lo biológicamente bueno vale la pena impide conocer grandes realidades humanas: Beethoven compuso sus maravillosos cuartetos hasta el último momento; Tiziano pintaba con casi noventa años, cuando apenas podía sujetar los pinceles. Los defensores de la eutanasia olvidan que cada vida es única e irrepetible y tiene todo el valor posible. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante». (13 marzo 1995)

«Los tetrapléjicos que elegimos vivir somos miles pero estamos silenciados por la opinión pública»

Seis discapacitados como Ramón Sampedro explican a LA RAZÓN su visión sobre la legalización de la eutanasia

«Si hubiera tenido acceso a la eutanasia me habría perdido quince años de mi vida, mejores aún que los anteriores». Lo dice Maribel Campo, tetrapléjica, y lo corroboran los seis entrevistados por LA RAZÓN. Todos coinciden en que lo que debería apoyar la ley no es la legalización de la eutanasia, sino más ayudas y recursos para los minusválidos. Respetan a quienes dicen desear la muerte, pero dicen que son más los que luchan con todas sus fuerzas por la vida, mientras aseguran que gran parte de su felicidad reside en el apoyo incondicional que reciben de sus familias y su entorno. Esta es su posición ante el debate suscitado tras el estreno de la película de Amenábar, «Mar Adentro», sobre la vida de Ramón Sampedro.

José Antonio Méndez (La Razón, Madrid).- La película del director Alejandro Amenábar, «Mar Adentro», ha reabierto el debate social entorno a la legalización de la eutanasia. Ramón Sampedro, caracterizado por Javier Bardem, acabó en 1998 con su vida después de sufrir un accidente que le dejó tetrapléjico con una inmovilidad del 96 por ciento.

LA RAZÓN ha hablado con séis personas cuya situación física es similar o incluso peor que la del polémico gallego. Sin embargo, su visión de la vida es totalmente distinta. Ellos descartaron la idea de la muerte y apostaron por vivir tras sufrir un accidente. Hoy han rehecho su día a día y lo han convertido en una lucha constante por vivir dignamente.

Alberto de Pinto es el presidente de la Federación Nacional de ASPAYM (Asociación de Parapléjicos y Minusválidos), entidad dedicada a reivindicar el derecho de los minusválidos «a una vida digna». Después de sufrir un accidente con 18 años, logró superar los inconvenientes de su situación, cursó la carrera de medicina y formó una familia. A sus 51 años es médico especializado en rehabilitación paraplejista, se ocupa de estar al frente de ASPAYM y lucha por que su madre, enferma de alzheimer, tenga acceso a cuidados paliativos que mejoren su calidad de vida.

El caso de Francisco Vaño no es científicamente tan grave como el de Ramón Sampedro. Su paraplejia le permite mover su cuerpo desde la cabeza hasta la cintura. Después de las elecciones generales de marzo ha logrado ser el primer diputado español con una minusvalía. Aunque se lamenta de no haber tenido aún ocasión de ver la película de Amenábar, lamenta más intensamente que se haya utilizado como «bandera política» para «elevar la causa por la eutanasia hasta casi como una religión»

Juan Carlos Carrión es tajante en sus conclusiones: «Soy tetrapléjico, tengo una inmovilidad del 97 por ciento, me casé con mi médico, tengo dos hijos, mi empresa factura casi cien millones al año y no tengo ninguna gana de morirme». Considera que la película de Amenábar y el intento de legalización de la eutanasia es una «manipulación orquestada para continuar menoscabando ciertos valores sociales». Sin embargo su actitud dista mucho de ser simplemente crítica: su negocio consiste en la venta de coches de segunda mano adaptados a personas con minusvalías.

A sus 38 años, José Ramón del Pino es responsable de la Federación de Toledo de ASPAYM. Este ingeniero de Caminos sufrió un accidente que le dejó tetrapléjico cuando su mujer estaba embarazada de cuatro meses. Colabora de forma activa en el Hospital de Tetrapléjicos de Toledo y asegura que es fundamental el apoyo del entorno, sobre todo en los primeros momentos.

Una opinión muy similar es la que sostiene Maribel Campo. Desde el Foro de Vida Independiente lucha para que las instituciones estatales ayuden a las personas con discapacidad física a alcanzar un nivel de vida «digno y activo». Su lesión medular C-5 (algo menor que la de Sampedro) no le ha impedido cursar la carrera de Psicología y trabajar en el departamento docente y de investigación sobre discapacitados de la Universidad de Salamanca.

María Luisa Ruiz Jarabo, que quedó tetrapléjica tras sufrir un accidente mientras esquiaba, no está dispuesta a ceder un minuto al desaliento: «Quise seguir viviendo, valorando más la vida que antes, porque me podía haber matado», explica. Para ella es miuy importante que las Administraciones Públicas promuevan ayudas que faciliten a estas personas un mínimo de independencia. Necesitan elevadores en las casas, sillas eléctricas especiales y, sobre todo, el apoyo de un asistente personal.

«Quedan muchas cosas por hacer como eliminar barreras arquitectónicas o fomentar la integración social. Pero sobre todo hace falta concienciar y educar para aprovechar la vida y no renunciar a ella». Así define Francisco Vaño los pasos que aún quedan por dar.

«Con un entorno adecuado Sampedro seguiría vivo»

«“Mar adentro” es un canto enmascarado a la muerte»

«Necesitamos recursos económicos y sociales»

«Si te hablan de eutanasia al principio, caes sin remedio»

«Lo que más anhelamos es una cierta independencia»

«He cumplido todas las metas que me he propuesto»